Elon Musk abandonó OpenAI para competir con una nueva IA, a través de una de sus compañías, y su temperamento generó problemas con el presidente de la tecnológica, Greg Brockman, quien aseguró que tuvo miedo de que lo fuera a agredir cuando los antiguos socios intentaron repartir la participación accionaria de una filial con fines de lucro de la empresa matriz de ChatGPT.

Así lo reveló Brockman cuando subió al estrado en California en una nueva semana de juicio que busca establecer si la tecnológica incumplió su misión fundacional y para responder por las acusaciones de haber engañado al hombre más rico del mundo, que aseguró la semana pasada que fue “un tonto” al entregar 38 millones de dólares en financiación, “esencialmente gratuita”, para una compañía que ahora cuesta 800.000 millones de dólares.
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Producción de fibra óptica
El fabricante de chips Nvidia y el fabricante de vidrio Corning anunciaron inversiones para ampliar la producción de fibra óptica para infraestructuras de IA en EE.UU., que implica la construcción de tres nuevas sedes en Carolina del Norte y Texas, y con las que esperan crear más de 3.000 puestos de trabajo “altamente remunerados y estadounidenses”.
La idea también es que Corning multiplique por diez su capacidad de producción de conectividad en el país y que amplíe en más del 50 % su producción de fibra para cubrir la creciente demanda ligada a las fábricas de IA, según un comunicado conjunto.
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Colossus 1
La tecnológica Anthropic anunció un acuerdo con SpaceX para utilizar la totalidad de la capacidad de cómputo del centro de datos Colossus 1, con el objetivo de mejorar la disponibilidad y aumentar los límites de Claude API y Claude Code.
Así, Anthropic obtendrá acceso a más de 300 megavatios de capacidad de una de las más importantes supercomputadoras del mundo. De igual forma, la compañía californiana ha manifestado interés en asociarse con la empresa de Elon Musk para desarrollar “varios gigavatios” de capacidad de la IA en órbita.
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Acuerdos
El Centro de Estándares e Innovación en IA (CAISI) del Departamento de Comercio de EE.UU. anunció acuerdos con Google DeepMind, Microsoft y xAI para someter a revisión los modelos de IA antes de que se pongan a disposición del público, lo que permitirá realizar “evaluaciones previas al despliegue y otras investigaciones”, anotó el comunicado de prensa.
Hasta ahora, la Administración del presidente Donald Trump había defendido un enfoque de no intervención para dar vía libre a Silicon Valley en el desarrollo de esta vanguardista tecnología y así ganar a China en la carrera de la IA.
El Pentágono suscribió acuerdos con siete tecnológicas de IA para disponer de sus herramientas en ámbitos clasificados, un anuncio que llega después de la ruptura con Anthropic por diferencias sobre el uso de la tecnología en su armamento.
Los contratos con SpaceX, OpenAI, Google, Nvidia, Reflection, Microsoft y Amazon Web Services “aceleran la transformación” hacia el establecimiento de unas Fuerzas Armadas con la IA como “centro de su forma de combatir”, y así “mantener una superioridad decisoria en todos los ámbitos de la guerra (…) indispensable para la seguridad nacional”, de acuerdo con un comunicado.
Previsión anual de gastos de capital
Las tecnológicas estadounidenses Microsoft, Alphabet y Meta elevaron su previsión anual de gastos de capital, ya de por sí alta, en medio de los avances de la IA y del mayor costo de los componentes necesarios para desarrollar esta tecnología.
Mientras Microsoft dijo que esperan invertir 190.000 millones de dólares; la misma cifra que podría alcanzar Alphabet, por encima de los 185.000 millones previstos inicialmente, y que incluye la compra de la firma Intersect en marzo. Meta, en sus resultados, elevó sus gastos de capital a un rango de entre 125.000 y 145.000 millones de dólares por la expectativa “de un precio más alto de los componentes” y de los costos adicionales de centros de datos.
Una isla inteligente
La isla Floreana, del archipiélago ecuatoriano de Galápagos, es la primera del mundo con un sistema de monitoreo inteligente que envía información de vida silvestre en tiempo real, según la fundación de conservación Jocotoco e Island Conservation, algo que destacaron, está transformando la forma en que se monitorean y gestionan los ecosistemas insulares.
La “isla inteligente” integra una red LoRaWAN de Internet de las Cosas (IoT), cámaras trampa autónomas con IA, trampas inteligentes, rastreadores de fauna y plataformas de visualización de datos en tiempo real.
