En el rubro de los agronegocios, el costo de los insumos es la variable que suele definir el éxito financiero de una campaña. Actualmente, el mercado global de fertilizantes atraviesa un período de alta volatilidad y tendencia alcista, lo que obliga al productor paraguayo a replantear su estrategia de adquisición.
En entrevista con ABC Rural, Valmor Dalla Nora, gerente de inteligencia de mercado de Agrotec, comentó: “Este es el momento en que el productor debe tomar decisiones. Incluso si el escenario geopolítico mejora, los precios no tienden a bajar en el corto plazo”.
El factor energético y la presión sobre la urea
El motor principal de estas subas es el costo del gas natural, insumo base para la producción de nitrogenados. La crisis energética global, sumada a los conflictos geopolíticos que afectan las cadenas logísticas, ha mantenido elevado el costo marginal de producción.
“La urea ha vuelto a niveles cercanos a los US$ 950 por tonelada FOB”, explica Dalla Nora. A este escenario se suma el factor estacional: Estados Unidos está entrando en su etapa de mayor consumo para la siembra de maíz, lo que absorbe la oferta disponible y sostiene los precios en niveles máximos. En el caso del fósforo, la situación es similar. Las restricciones en la oferta global y la competencia entre países importadores han generado mayores costos de reposición. “Cuanto más se posterga la decisión de compra, mayor es la exposición a precios más altos y posibles limitaciones en el suministro”, advierte.
Potasio: el nutriente con mayor estabilidad
Dentro de este esquema de ajustes, el cloruro de potasio se presenta como el componente más estable. Aunque ha registrado aumentos recientes, operando cerca de los US$ 500 por tonelada FOB, no se observan señales de restricción de oferta relevante, posicionándolo como el nutriente de menor riesgo en la planificación actual.
De buscar el precio a gestionar el riesgo
Históricamente, el productor buscaba el “piso” del mercado para comprar. Sin embargo, Dalla Nora sostiene que esa lógica ha quedado obsoleta frente a la coyuntura actual.
“La decisión de compra dejó de ser una búsqueda del mejor precio y pasó a ser una gestión de riesgo. Hoy el foco no es acertar el precio mínimo, sino garantizar la rentabilidad”, manifiesta. Con subas semanales consistentes, la recomendación técnica es clara: asegurar la disponibilidad y proteger el margen ante un mercado que no da tregua.
Paraguay sin riesgo
En Paraguay no existe riesgo inmediato de faltante de fertilizantes para los cultivos de invierno. Gran parte de los volúmenes fue adquirida con anticipación, internalizada y entregada al productor, especialmente en el maíz zafriña y el trigo.
Sin embargo, existe un punto de atención en el corto plazo: el inicio de la siembra de arroz entre julio y agosto, en un área superior a 200.000 hectáreas, lo que anticipa la demanda por nitrogenados y la toma de decisiones en los próximos meses.
Visión soja 2026/2027
Para la campaña de soja 2026/2027 el punto central pasa a ser precio y timing. Los fertilizantes acumulan una suba cercana al 26% desde 2024, y el comportamiento reciente refuerza la continuidad de esta tendencia.
Productos fosfatados, como el MAP, ya operan por encima de los US$ 1.000 por tonelada FOB, reflejando un mercado más restringido y competitivo. Si el escenario geopolítico se prolonga, el riesgo deja de ser únicamente de costo elevado y pasa a posibles restricciones puntuales de disponibilidad.
