La vuelta al lago de Constanza en bicicleta

La ruta ciclista del lago de Constanza, una gran vuelta en bicicleta alrededor del espejo de agua en el que confluyen las fronteras de Alemania, Austria y Suiza, celebra este año su 40 aniversario.

La ruta ciclista del lago de Constanza, una gran vuelta en bicicleta alrededor del espejo de agua en el que confluyen las fronteras de Alemania, Austria y Suiza, celebra este año su 40 aniversario.
A lo largo de la vuelta en bicicleta al lago de Constanza hay tramos que se pueden abreviar en barco y también otros en tren.Florian Trykowski

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La ciclovía del lago de Constanza (Bodensee, en alemán), que abarca también el brazo más angosto en el suroeste, conocido como Untersee, tiene 264 kilómetros de largo, con escasas subidas.

El recorrido comienza en Radolfzell, la primera ciudad sobre el lago, si se llega desde el oeste. El tren llega al andén seis, e inmediatamente uno se encuentra frente a la costa del lago.

El casco antiguo de la ciudad está del otro lado de la estación de tren, porque los padres de la ciudad del siglo XIX querían que el ferrocarril llegara hasta el lago.

Incluso quitaron un viñedo que allí había y rellenaron el terreno para construir la estación.

La vuelta al lago de Constanza con ventajas

Lo que en aquel entonces era el último grito de la moda, hoy es una desventaja para la comercialización del lugar, porque tapa toda la vista al lago, pero no deja de ser una ventaja para todos los visitantes que llegan en tren hasta el lugar.

Los ciclistas pueden explorar las callejuelas medievales, visitar la catedral y tomar un café en la plaza del mercado, o pedalear directamente hasta la península de Mettnau, donde les esperan dos balnearios.

Luego de que se ha revisado todo el equipo, se parte desde la ciudad rumbo al norte. En Stahringen se abre una vista más panorámica sobre suaves colinas y plantaciones de manzanos hasta el lago Überlingen, como se denomina al brazo noroccidental del lago de Constanza.

En su extremo se encuentra Bodman, la primera escala de la vuelta en bicicleta.

Aquí es también donde el lago recibió su nombre. A partir de la Edad Media, al menos en el mundo germanoparlante, recibió el nombre del palacio imperial de Bodman, y el lago Bodman se convirtió en el lago Bodensee (Constanza).

La vuelta al lago de Constanza en la pretemporada

La bicicleta circula rápido en dirección a Überlingen. A la entrada del nuevo parque lacustre de Überlingen se pueden admirar frescos legendarios.

El parque fue construido para la Exposición Estatal de Jardinería hace dos años, ahora se puede visitar gratuitamente.

Está nublado en este día de pretemporada, en el que hay sitio para todos en el carril bici.

La ciclovía suele abarrotarse de ciclistas, en especial durante las vacaciones de verano, que en los estados federados alemanes de Baviera y Baden-Wurtemberg comienzan a finales de julio en 2023.

Überlingen, con su catedral gótica, sus jardines cuidadosamente plantados y su paseo marítimo, es un destino que merece pasar la noche para disfrutar todo.

Los astutos habitantes hicieron colocar la estación de ferrocarril detrás del casco antiguo y más abajo, de modo que, a diferencia de Radolfzell, la vista del lago permanece despejada.

El museo al aire libre más antiguo

Tras pasar por tranquilos puertos deportivos y la iglesia barroca de Birnau, a la mañana siguiente se puede visitar el Museo de Palafitos de Unteruhldingen. Cumplió cien años en 2022, por lo que es el museo al aire libre más antiguo de Alemania.

Adolescentes aburridos caminan hacia el museo, que esa mañana recibe a tres grupos escolares distintos.

El director del museo desde 1994, Gunter Schöbel, se toma unos minutos para conversar sobre los palafitos, viviendas construidas sobre pilares en el agua.

Schöbel destaca la dimensión histórica de los hallazgos en el lugar. Los restos de los palafitos prehistóricos hallados bajo el agua fueron declarados Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 2011; 111 sitios en seis países alpinos recibieron el codiciado título.

Edades de Piedra y de Bronce

En el museo se pueden ver piezas originales de estas viviendas, mientras que las que están en el exterior son reconstrucciones.

Las 23 construcciones muestran diferentes tipos de viviendas, que recuerdan la vida en las las Edades de Piedra y de Bronce.

El lago de Constanza ha sido un lugar muy popular para vivir desde los primeros tiempos, con su clima templado y sus ricas poblaciones de peces.

El transporte de mercancías por el agua en barcazas a vela era mucho más cómodo que por tierra. La madera del bosque de Bregenz iba a los viticultores de Meersburg, el grano de Suabia a Appenzell.

Siempre a través del lago, que a su vez podía convertirse en una amenaza para la vida cuando se formaban inesperada y rápidamente tormentas. Varias barcazas desaparecieron con hombres, ratones y carga a causa del oleaje.

Muro negro y una pintura de la puesta del sol

Ese día, un oscuro muro de nubes se alza frente a las montañas de Bregenz. Se podrá evitar tomando el barco programado de Hagnau a Friedrichshafen. Y el tramo por la carretera principal es, de todos modos, una de las partes menos atractivas de la ruta ciclista.

Sin embargo, la última parada para comer una tarta flambeada y disfrutar un vaso de vino blanco en el viñedo de Haltnau, cerca de Meersburg, fue probablemente demasiado larga como para llegar a tiempo al barco, que partió sin nosotros.

No queda opción que seguir en bicicleta hasta Friedrichshafen y acercarse al muro de nubarrones, que cada es más oscuro.

Unas últimas fotos de tono dramático en el castillo de Montfort, en Langenargen, y luego ya comienzan a caer gotas gordas en medio de rachas de viento, aunque al menos sin relámpagos.

Un balneario

Los pantalones se pegan a las piernas y cada vez es más incómoda la situación, por lo que la llegada al hotel es motivo de alegría.

Wasserburg se encuentra en Baviera. A partir de aquí, vale la pena planificar mucho tiempo además del que insume avanzar en bicicleta.

Por ejemplo, para Lindenhofpark, donde hay un exclusivo balneario. O para Lindau, con su isla denominada Hintere Insel, donde aún se pueden observar las instalaciones donde se celebró en 2021 una muestra de jardinería.

Ahora viene la parte más bonita de la ruta ciclista del lago de Constanza, desde Lindau, pasando la frontera con Austria, y desde Lochau hasta Bregenz.

El sendero es ancho y abierto al lago, con multitud de pasarelas libres y escalinatas para bajar a bañarse en el lago. Bañistas y gente que trabaja al aire libre con sus ordenadores portátiles se acomodan en la franja de césped entre el carril bici y la carretera principal.

La ciclovía estrecha en Suiza

Al día siguiente, todo luce como en una laguna veneciana: el extenso delta del Rin, pantanoso y con varios estanques, es una zona protegida.

Una cigüeña en aproximación vuela justo por encima y las lavanderas, conocidas como las pajaritas de las nieves, cruzan el sendero de grava por el terraplén.

Al tramo más bonito del sendero en Vorarlberg le sigue el más feo, justo después del puente ciclista hacia Suiza. Tras la barrera acústica de la autopista, el carril para bicicletas discurre a lo largo de una zanja, bordeada a la derecha por una gruesa valla.

Los fabricantes de vallas deben de estar haciendo su temporada en Suiza, porque la ciclovía fue eficazmente vallada, encajonada entre carreteras, campos o jardines privados.

Una y otra vez cruza las vías, y solo de vez en cuando se puede ver algo del lago.

La costa suiza del lago

No obstante, es casi una obligación pernoctar en el venerable municipio de Arbon: ya los romanos construyeron aquí un fuerte.

Se pasa un gran momento en la antigua cantina de la fábrica Saurer, con vistas al lago.

El último día, la ruta sigue la orilla de la costa suiza del lago hasta Constanza.

El Seehas, el tren regional, hace de puente en los últimos veinte kilómetros hasta la salida en Radolfzell, un lujo que el ciclista se puede dar hacia el final de la vuelta. Al fin y al cabo, el tacómetro marca 177 kilómetros.

Información sobre la vuelta en bicicleta al lago de Constanza

Cómo llegar: en tren, muchas de las ciudades que rodean el lago están conectadas a la red ferroviaria.

Planificación del recorrido: La vuelta en bicicleta al lago de Constanza mide 264 kilómetros de largo.

Quien planee recorrer toda la ruta en bicicleta, debe planificar ocho jornadas de viaje, aunque también se puede hacer más rápido. Se recomienda recorrer la ruta en el sentido de las agujas del reloj.

Dato: se pueden tomar atajos a lo largo de todo el lago con los barcos que unen distintas localidades en la costa.

Alojamiento

La búsqueda espontánea de alojamiento es casi imposible en el lago, sobre todo en periodos vacacionales.

Si no quiere dormir en su propia tienda de campaña, debe reservar su alojamiento con tiempo.

O confíe en uno de los operadores de cicloturismo, que a menudo ofrecen también el traslado del equipaje; así pedalea con menos lastre.

Aniversario: la ruta ciclista del lago de Constanza se inició en 1983, y cinco años más tarde se inauguró la senda transitable general.

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