Búzios y Brigitte Bardot: un romance que transformó un pueblito de Brasil en destino turístico

Esta vista muestra la estatua de la fallecida actriz francesa Brigitte Bardot en el paseo costero Orla Brigitte Bardot, en la ciudad de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.
Esta vista muestra la estatua de la fallecida actriz francesa Brigitte Bardot en el paseo costero Orla Brigitte Bardot, en la ciudad de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.040034+0000 MAURO PIMENTEL

Búzios, la joya costera de Brasil, floreció a raíz de Brigitte Bardot. A 60 años de su llegada, el pueblo se transforma en un ícono turístico mundial, mientras su legado perdura en cada rincón de esta península soñada.

Marcela Mayol mantiene intacto el cuarto donde alojó a Brigitte Bardot en 1964, en Búzios, entonces un pueblito de pescadores ignoto y hoy destino turístico top de Brasil, descubierto gracias a la difunta diva francesa.

La argentina Marcela Mayol, de 92 años, habla con AFP dentro de la posada Casa do Sol, ubicada en la zona céntrica de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.
La argentina Marcela Mayol, de 92 años, habla con AFP dentro de la posada Casa do Sol, ubicada en la zona céntrica de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.

“Como acá no había cine, ella era una rubia linda pero nadie sabía que era famosa ni un súper símbolo”, recuerda Mayol, de 92 años, que transformó en posada la casa sobre la playa que acogió a Bardot.

Una mujer pasa frente al restaurante Le Bardot en la ciudad de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.
Una mujer pasa frente al restaurante Le Bardot en la ciudad de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.

Huyendo de paparazzi y fans, la actriz se refugió dos temporadas en Búzios cuando el turismo aún no existía en esta zona de arena delicada y aguas cálidas, a unos 180 kilómetros de Rio de Janeiro.

La prensa de la época bautizó a Búzios como el paraíso secreto de Bardot, que sacó del anonimato al pueblo -hoy ciudad- y quedó para siempre asociada a él.

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“BB” murió el pasado 28 de diciembre, a los 91 años, en la comuna francesa de Saint-Tropez, otro glamoroso balneario que ella eligió como su lugar en el mundo y donde este miércoles serán sus funerales.

Esta vista muestra la habitación donde se alojó la fallecida actriz francesa Brigitte Bardot en 1964, en la posada Casa do Sol, durante su visita a la ciudad de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.
Esta vista muestra la habitación donde se alojó la fallecida actriz francesa Brigitte Bardot en 1964, en la posada Casa do Sol, durante su visita a la ciudad de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.

“Brigitte Bardot puso a Búzios en el mapa”, dice el argentino Mario Paz (74), dueño del Gran Cine Bardot en Búzios.

Según Paz, “hoy es una musa inspiradora de nombres de restaurantes, posadas, barcos, hamburguesas: está en todas partes, es como Fidel Castro en Cuba”.

“Un caos total”

Con peluca negra para que no la reconocieran, Bardot aterrizó en Rio el 7 de enero de 1964.

Quería un tiempo de relax en un piso frente a la playa de Copacabana que le habían prestado a su novio Bob Zagury, un basquetbolista marroquino-francés que había jugado en Brasil.

Esta vista aérea muestra el paseo costero Orla Brigitte Bardot (abajo) y la playa Canto (C) en la ciudad de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.
Esta vista aérea muestra el paseo costero Orla Brigitte Bardot (abajo) y la playa Canto (C) en la ciudad de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.

Pero pronto descubrió que la prensa y el público la codiciaban incluso al otro lado del océano.

“Durante cuatro días, la avenida Atlántica (de Copacabana) quedó intransitable: curiosos observando, periodistas acampando, fue un caos total”, dice José Wilson (74), creador de un archivo sobre Bardot en Búzios.

El coleccionista de Brigitte Bardot, José Wilson (izq.), y la residente de Búzios, Antonia Câmara (der.), muestran archivos de la visita de Bardot a la ciudad en la biblioteca municipal de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.
El coleccionista de Brigitte Bardot, José Wilson (izq.), y la residente de Búzios, Antonia Câmara (der.), muestran archivos de la visita de Bardot a la ciudad en la biblioteca municipal de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.

La actriz estaba en el pico de su carrera, acababa de protagonizar “El desprecio” de Jean-Luc Godard y necesitaba la paz que no encontraba en Europa.

De la mano de Zagury, escapó hacia Búzios, donde su novio tenía algunos amigos.

“Donde fui más feliz”

“Fue en este pequeño pueblo perdido y desconocido donde fui más feliz”, escribió Bardot en 2014, en una carta a un festival de cine en Búzios.

Personas se toman fotos junto a la estatua de la fallecida actriz francesa Brigitte Bardot en el paseo costero Orla Brigitte Bardot, en la ciudad de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.
Personas se toman fotos junto a la estatua de la fallecida actriz francesa Brigitte Bardot en el paseo costero Orla Brigitte Bardot, en la ciudad de Armação dos Búzios, en el estado de Río de Janeiro, Brasil, el 3 de enero de 2026.

Huésped de una casa prestada, se despertaba al mediodía, tomaba sol desnuda en su jardín, comía pescado en la playa, jugaba con los niños locales, emprendía caminatas.

Los periodistas la dejaron relativamente tranquila y Bardot los mantuvo a raya entregando imágenes de sus vacaciones tomadas por un fotógrafo propio.

Búzios la conquistó: regresó con Zagury en diciembre de 1964, esta vez para pasar el fin de año en la casa de Mayol y su entonces marido, amigos de su novio.

“Para Navidad compré un chancho y Brigitte me dijo: ‘Ni se te ocurra que lo vamos a comer’, y después andaba de acá para allá con el chancho”, se sonríe la argentina Mayol.

Años más tarde, Bardot dejó su carrera para dedicarse a militar por los derechos animales.

Musa y estatua

Seis décadas después de los viajes de BB, la ciudad es un polo turístico internacional donde viven unas 40 mil personas y llegan cientos de miles de visitantes por año a sus más de 20 playas.

Hoy la diva francesa es una marca de Búzios. Una estatua de bronce la homenajea en una zona conocida como paseo marítimo Bardot.

“A ella no le agradó mucho, reclamó porque nadie le pidió permiso”, dice la escultora Christina Motta (81), autora de la obra.

Con una oferta para todos los gustos de hoteles, diversión y comercios, muchos regenteados por extranjeros y en particular por argentinos, Búzios ya no se parece al refugio perdido de Brigitte.

Según Wilson, “el mundo giró el foco hacia esta península salvaje y virgen y nunca más paró de llegar gente”.