El mini zoo Juan XXIII, ubicado en el barrio Quiteria de la ciudad de Encarnación, es un refugio de animales autóctonos que tienen dificultades para la vida silvestre. Ofrece un lugar para estar en contacto y compartir información sobre los animales que se encuentran allí. Es, sin dudas, una propuesta ideal para aprovechar una escapada de turismo interno hacia la “Perla del Paraguay”.
Entre ellos destaca la variedad de especies de aves, como tucanes, diversos tipos de guacamayos, cotorras, entre otros. También destacan el jaguareté y el jaguarete’i, así como otros bellos ejemplares de tapir, tortugas y monos.

El responsable del lugar, Victoriano Fretes, destacó que funciona desde hace 28 años en la ciudad, con autogestión de una sola familia. El predio es pequeño para poder mantener a más animales, a pesar de que realizan trabajos de rescate y liberación de especies que son heridas por humanos.
Explicó, además, que hace 16 años no ingresan nuevas especies para criar en cautiverio, sino que dan refugio a los animales que no pueden tener una buena calidad de vida de manera silvestre.

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Mini zoo
El predio cuenta con más de 50 especies de animales, en un reducido lugar de menos de media hectárea. Los responsables manifestaron estar abiertos a proyectos en Encarnación para transformar el lugar en un predio más grande, con el fin de albergar a más animales que necesitan un refugio.

Se encuentra en un entorno tranquilo y rodeado de vegetación, en cercanías del arroyo Quiteria. Ofrece una experiencia educativa y recreativa ideal para toda la familia. Busca fomentar el respeto por la naturaleza y promover el conocimiento sobre la fauna, especialmente para los más pequeños.
Alberga una diversidad de especies, tanto autóctonas como exóticas, entre las que se encuentran aves, reptiles, mamíferos y otros animales que pueden ser observados de cerca. El lugar también cumple una función didáctica, ideal para visitas escolares, excursiones y paseos familiares.

El recorrido permite a los visitantes aprender sobre los hábitos, la alimentación y las características de los animales, promoviendo la conciencia ambiental y el cuidado de los seres vivos. El ambiente es seguro, ordenado y cuenta con personal que colabora brindando información y acompañamiento si es requerido.
Abre todos los días, de lunes a domingo, en el horario de 09:00 a 17:00. El costo de la entrada es de G. 10.000 por persona, siendo una opción accesible para disfrutar de una jornada diferente en contacto con la naturaleza. Lo recaudado se invierte en el mantenimiento del local, según detallaron.

Es un espacio que invita a conectarse con el entorno, ideal para compartir en familia o con amigos y redescubrir el valor de la fauna en un ambiente cuidado y amigable.
