El turismo religioso es la modalidad de viaje motivada por la fe, la espiritualidad, la devoción o el interés por conocer el patrimonio del arte sacro, que incluye todos los credos de interés turístico. Es uno de los motivos principales por los que Encarnación es visitada en estas fechas, especialmente por quienes realizan turismo interno.
La capital del séptimo departamento cuenta con iglesias, parroquias y un santuario que forman parte del circuito religioso y de la fe, con una rica y apasionante historia. Para aprovechar estas fechas de Semana Santa, se desarrollará un Bicitour guiado por las siete principales iglesias católicas de la zona.
Los ciclistas partirán el jueves 2 de abril a las 14:30 desde la Catedral de Encarnación. La actividad está organizada por Encarcycling y la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Encarnación.

El recorrido tendrá una guía que compartirá la historia de cada lugar visitado. La costumbre de visitar siete iglesias en Semana Santa es parte de la devoción cristiana en diversas ciudades de América Latina.
Esta práctica busca recordar los momentos clave de la Pasión de Cristo y reforzar la fe de los creyentes a través de la reflexión y la oración.
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Catedral Nuestra Señora de la Encarnación
La construcción de la actual catedral se inició en 1913 y, luego de varias interrupciones por diversos acontecimientos, se continuó en 1927, bajo el gran impulso del Reverendo Padre José Kreusser, de la Sociedad del Verbo Divino (SVD). El 26 de noviembre de 1939, el templo fue bendecido solemnemente por monseñor Agustín Rodríguez, obispo de la diócesis de Villarrica, a la cual pertenecía la ciudad de Encarnación, siendo en aquel entonces párroco el reverendo Ricardo Mutsch, SVD.

La pintura y decoración artística del interior del nuevo templo fueron encargadas a Lucas Bruder, SVD, quien, durante un año de trabajo, lo decoró con imágenes dignas de la iglesia principal de una ciudad. El 21 de febrero de 1957 se creó la Prelatura Nullius de Encarnación y Alto Paraná, desmembrándose de la diócesis de Villarrica, y la iglesia parroquial de Encarnación ascendió a la categoría de “catedral”, por ser la sede o cátedra del obispo, siendo el primer prelado monseñor Juan Wiessen, SVD.
En 1968, la ornamentación anterior fue sustituida por el “Mural de la Última Cena” en el presbiterio, trabajo ejecutado por el Leonardo Tori.
La fachada exterior, el atrio, las cúpulas y la reforma interior (el presbiterio y altares laterales) fueron realizadas durante 1970 y 1971, siendo cura párroco el reverendo Jesús Daniel López, SVD.

En una solemne ceremonia presidida por el obispo prelado monseñor Juan Bochwinkel, concelebrada por el arzobispo de Asunción, monseñor Ismael Rolón, y el nuncio apostólico monseñor Antonio Inocenti, se procedió a la consagración del templo el 12 de octubre de 1971.
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Iglesia San Roque González de Santa Cruz
El 2 de noviembre de 1950 llegó de Alemania el Padre Carlos Winkel, de los misioneros del Verbo Divino. Siendo vicario de la Catedral, atendía a los vecinos de la colina de Loma Clavel. Primeramente, la misión de Loma Clavel se llamó “Santa Cruz de la Virgen de la Encarnación”.

El padre Carlos logró formar una comunidad y levantó una capilla de madera con la colaboración de grandes y niños. Fue creada en 1951, en memoria del mártir jesuita Roque González, quien fundó la ciudad de Encarnación como Misión Jesuítica Guaraní entre 1615 (Posadas) y 1619 (Encarnación). Se encuentra ubicada en la calle Padre Winkel esquina Capellán Molas.
Capilla San José Esposo de María
La capilla San José Esposo de la Virgen María es otro de los puntos dentro del recorrido. Fue habilitada en 1994 y su fiesta patronal se celebra el 19 de marzo. Está ubicada en el barrio Ciudad Nueva de la ciudad de Encarnación.

El nombre es en honor a San José, quien fue carpintero de Nazaret, descendiente del rey David y esposo de la Virgen María, elegido por Dios para ser el padre adoptivo y custodio de Jesús en la tierra.
Capilla Perpetuo Socorro
La capilla Virgen del Perpetuo Socorro abrió sus puertas en 1957. La santa misa fundacional se realizó donde está erigido el monumento a Santa María del Perpetuo Socorro, construido por los vecinos del lugar.

Con el tiempo llegaron varios sacerdotes del Verbo Divino, entre ellos el padre Nicolás Servelo Muñiz, quien comenzó a oficiar la santa misa en la Antigua Marinería, a orillas del río Paraná, en el lugar donde se asentó la iglesia. Está ubicada sobre la avenida Irrazábal y Teniente Arzamendia.
Parroquia Inmaculada Concepción de María
El obispo prelado de Encarnación, monseñor Juan Wiessen, creó la parroquia Inmaculada Concepción de María el 28 de julio de 1965, siendo su primer párroco el Reverendo Padre Román Pilasek.

Desde 1977 se hizo cargo de la atención pastoral la Compañía de Jesús (jesuitas) hasta 2005, sucediéndose numerosos párrocos y vicarios, quienes dejaron su huella imborrable en esta comunidad con su espíritu de servicio y entrega. Se encuentra sobre la avenida Irrazábal entre 25 de Mayo y Villarrica.
Capilla San Martín de Porres
La capilla San Martín de Porres es una de las dos vicarías existentes en la Diócesis de Encarnación. Es administrada por los padres de la Compañía de Jesús, perteneciendo a la parroquia de la Inmaculada Concepción de María.

El nombre del templo es en honor a San Martín de Porres, quien fue un fraile peruano que dedicó su vida a ayudar a los pobres y enfermos.
Su legado continúa inspirando a las personas a trabajar por la justicia social y el cuidado de los más necesitados. Se encuentra ubicada entre las calles Lomas Valentinas y Teniente Barboza.
Iglesia Santa Rosa de Lima
La iglesia Santa Rosa de Lima fue creada en 1964 y el primer párroco que tuvo fue el pastor Carlos Bolik. Antiguamente funcionaba allí una escuela parroquial que prestaba servicio a los niños de esta comunidad. Se halla ubicada sobre la calle General Aquino y Ángel Samudio.

El nombre del templo es en honor a Santa Rosa de Lima (1586-1617), de nombre secular Isabel Flores de Oliva, mística cristiana peruana y la primera persona nacida en América en ser canonizada por la Iglesia Católica (1671). Destacó por su profunda vida de oración, penitencia y dedicación al cuidado de enfermos y necesitados como terciaria dominica.
