Los números que presentó el fiscal Néstor Suárez al fiscal general del Estado, Rubén Candia Amarilla, reflejan lo inseguro que se volvió el barrio Herrera, uno de los lugares más residenciales de Asunción.
La comisaría 11ª Metropolitana tiene a su cargo una vasta zona que se volvió la más peligrosa de Asunción. La mencionada sede policial debe resguardar los barrios Herrera, Los Laureles, San Cristóbal, Villa Aurelia, Mariscal Estigarribia, Ykuá Sati y Santa María.
Números y datos
Con la ayuda de la comisaría 11ª Metropolitana, el fiscal Suárez informó que en esos ocho barrios viven aproximadamente 95 mil residentes y se registran 500 mil personas que cruzan por la zona.
Detalló que importantes calles y avenidas de Asunción atraviesan esos barrios, tales como Eusebio Ayala, Santa Teresa, Mariscal López, Facundo Machaín, Lillo, Madame Lynch y República Argentina.
Alarmantes estadísticas
El fiscal Suárez reconoció que existe un promedio de un robo diario de vehículos en la jurisdicción de la comisaría 11ª. Casi el mismo promedio se asigna a los asaltos domiciliarios, agregó.
Según un resumen realizado por Suárez, en el 2010 ingresaron a la Fiscalía un total de 267 casos de hurto agravado, 89 por hurto, 83 causas de robo agravado, 40 casos de hurto especialmente grave y 32 por robo.
Los vecinos, en reiteradas ocasiones, solicitaron al Ministerio del Interior la instalación de una nueva comisaría en la zona, pero hasta el momento no hay novedades.
Mientras tanto, los habitantes de esa zona se organizan en comisiones de seguridad y se ayudan mutuamente. Incluso construyeron casetas policiales y contrataron servicios de guardias privados.
Dificultades
Vecinos que prefirieron no dar nombres señalaron que existen sectores que son usados por delincuentes como guaridas, como en el barrio Herrera, ya hacia Madame Lynch, y al otro lado de esta avenida, en las inmediaciones del Cementerio del Este, en el barrio Santa María.
Otro lugar que genera gran preocupación de los vecinos es la antigua fábrica de gaseosas Pepsi, ubicada en el barrio Herrera. Gran parte de este sitio se encuentra abandonada y sirve como escondite de criminales.
Otra preocupación son los drogadictos, que por las noches recorren los barrios mencionados, amenazando a los guardias de seguridad para que no impidan sus fechorías.
Casos
Uno de los últimos casos aconteció en la madrugada del 29 de enero pasado, cuando tres vehículos fueron robados en la jurisdicción de la comisaría 11ª Metropolitana.
Dos de esos rodados fueron sustraídos frente al salón de eventos Mantra, mientras se festejaba un casamiento. El sitio se encuentra ubicado sobre Guido Boggiani y R. I. Corrales, del barrio Mariscal Estigarribia.
Casi a la misma hora se robó un vehículo estacionado frente a una vivienda, en el barrio San Cristóbal.
El caso más sonado aconteció en octubre pasado, cuando cuatro delincuentes ingresaron al banco Itaú, ubicado sobre Mariscal López, cerca de la Municipalidad de Asunción, ocasión en que se llevaron aproximadamente G. 1.400 millones.
Esta zona se convirtió en una de las más peligrosas de Asunción.