La Delegación

Este artículo tiene 16 años de antigüedad

Lic. Patricia Nieto de García
patricianieto@tigo.com.py


Cuando un superior da libertad a uno o varios de sus subordinados para tomar decisiones, está delegando parte de su autoridad.  Hay que resaltar que se puede delegar la tarea y la autoridad sobre ella, pero el superior no puede delegar su responsabilidad de gerente o jefe. 

El ejercicio de la delegación es importante para el crecimiento de la organización y para mejorar las gestiones del líder y de todo el equipo.  Revisemos a continuación en qué consiste, sus beneficios y riesgos.

La complejidad que van teniendo las organizaciones, así como la necesidad de ir acompañando los cambios constantes, hace que sea muy difícil para un jefe o gerente manejar todo tipo de tareas.  La delegación de tareas es un requisito fundamental para cualquier gerente o jefe.  Trae muchos beneficios para el que delega, el equipo y la empresa.  Así mismo, es un proceso que tiene riesgos y obstáculos.

Delegar es dar a otra persona una tarea cuya responsabilidad final sigue estando en quien delega.  Las tareas a ser delegadas pueden variar desde aquellas cotidianas y pequeñas a proyectos completos.

Los dos aspectos fundamentales que se deben tener en cuenta para delegar son la autonomía y el control.  Deben ser establecidos parámetros dentro de los cuales el "delegado" puede tomar decisiones y también el que delega tiene que establecer la forma en que va a realizar el seguimiento de las acciones y si estas están llevando o no a un resultado.

La delegación es como una moneda de dos caras: trae consigo beneficios y riesgos.  Estos riesgos deben ser monitoreados y reducidos con la finalidad de que la delegación, en lugar de dar eficiencia a la organización, no comience a aportar más desorden e ineficiencia.

BENEFICIOS

-Aumenta el tiempo disponible para dedicarse a funciones esenciales y proyectos a largo plazo.
-El equipo de trabajo está más motivado y crece su nivel de confianza.
-El equipo gana mayor experiencia.
-Baja el nivel de estrés, tanto del que delega como de la empresa en general.

RIESGOS

-Escoger a la persona errada.
-Que la transmisión de la información acerca de la tarea no sea la adecuada.
-Que no se llegue a los resultados esperados.
-Que la persona tome decisiones ajenas a su campo de acción.

En el siguiente número, revisaremos los pasos que se deben seguir para realizar una delegación adecuada.  ¡No te lo pierdas!