La ausencia de los padres de manera conjunta o de uno de ellos, ya sea papá o mamá
sumada a la falta de límites que deberían poner en el hogar son solo algunos puntos que pueden derivar a que su hijo vaya desarrollando reacciones algo violentas al principio.
Los padres, ante su falta en el hogar, compran juguetes o cualquier objeto para intentar cubrir esa ausencia física, y de ese modo lograr la aceptación de los niños.
Pero ese hueco que hay, la falta de límites dentro del hogar y el desarrollo de actividades en un libertinaje total, es por ello que surgen las reacciones violentas y "luego esto se traslada a la escuela, donde mayormente se presentan la explosiones de violencia", porque la institución educativa se constituye en un elemento o un campo que permite que los chicos
realicen todo lo que no hacen en la casa, principalmente las acciones agresivas.
¿Por qué en la escuela?
La represión se considera como un factor constitutivo para la aparición de las reacciones. "Un niño que es reprimido en la casa al no dejarlo salir, el espacio libre que tenga la va a aprovechar", entonces, todo lo que tiene guardado lo muestra en un lugar donde posee más libertad, en este caso la escuela, con sus propios compañeros.
Otro punto incidente es la manifestación violenta que existe en la casa y el niño coexiste con la misma. Es decir, al tener el infante exposición directa a esa clase de situaciones las puede repetir, en ocasiones, en lugares donde no hay control sobre sus acciones.
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Un ejemplo, las típicas riñas a la salida del colegio, ya sea entre los mismos compañeros que se desafían mutuamente o bien a otros que pertenecen a una institución diferente.
Los accionares del niño pueden darse por medio de golpes, empujones o llegar a imitar lo que ven en programas de televisión, como las luchas. A todo este conjunto se lo conoce como "Aprendizaje Social", que es la suma de todo lo aprendido por el niño.
Adolescencia, sin límites
Según la profesional, "en la etapa de la adolescencia ya no existe el respeto a los límites, ya que durante la misma se está acostumbrado a hacer lo que uno quiere y a que no se lo reprima".
Durante este periodo es muy común el hecho que se origine la violencia, siendo que el adolescente reacciona por estímulos recibidos, es decir, reaccionan de manera más impulsiva antes que racional, el actuar se debe más a la presencia de sentimientos y no analizan sus acciones.
Otro aspecto en el que se produce y reproduce la violencia durante el espacio de la adolescencia es el acoso que impregna y crea acciones impulsivas en el joven.
El origen en el acoso
Existen otros tipos de violencia, entre los mismos se pueden citar los insultos verbales, caracterizados como la más básica; el incremento secuencial se da primero por los empujones, luego golpizas y lesiones a nivel físico, como la rotura de algún miembro del cuerpo.
Pero se suma otro, "más silencioso y pesado para la psiquis del adolescente, lo que se denomina Bullying".
¿Qué es el Bullying?
Es un vocablo cuyo origen es holandés y significa acoso. El mismo sucede cuando el niño o adolescente se ve acosado constantemente por otro que aparentemente tiene un status mayor, ya sea por fuerza física o social.
"El acoso se puede dar de la siguiente manera, con frases como: te voy a pegar a la salida, si le contas al profesor la vas a pasar muy mal". De acuerdo con el ejemplo dado por la profesional y haciendo una pequeña comparación con la situación actual, esto sucede todos los días, en las escuelas o en cualquier grupo.
Se debe a esto el porqué el niño o joven muchas veces no manifiesta deseo de salir de la casa, de asistir a lugares o espacios de esparcimiento por temor a encontrarse con su acosador y es ahí donde la persona se autoreprime, razón por la que no puede comentarle a nadie, incluyendo profesor y padres debido al miedo que experimenta.
De manera muy pronunciada la autorepresión de la persona repercute en su conducta haciendo que se vuelva un niño o joven callado; en la escuela, sus calificaciones bajan considerablemente. La falta de comunicación en la casa con los padres podría traducirse en dicho comportamiento.
¿Qué medidas tomar?
Ante la situación mencionada, padres y docentes se topan con una tarea ardua que la deben realizar en conjunto a modo de descubrir lo que está sucediendo con el chico.
Ahora bien, para la demostración de la existencia del acoso, la evidencia del tipo física no existe y es ahí donde entran los padres y profesores para descubrir el problema.
Si la persona que se acercó al profesor mencionándole que está siendo acosada y este lo anota en el registro anecdótico, eso puede funcionar como prueba y constancia de lo mismo. Partiendo de ese punto se puede hacer una observación, de cerca, para ver si en realidad el chico está siendo acosado. El origen de la violencia, del acoso, se traduce a través de la falta de límites en la casa.
Entonces ante la presencia de ese asedio, una de las medidas a tomar debería ser, hablar con los padres, porque el problema proviene de ahí, de la falta de comunicación no la cantidad de tiempo sino la calidad de tiempo y delimitación, siendo que el niño o adolescente que no tiene límites, no respeta y lo primero que hace es actuar violentamente.