Se convirtió en un emporio productivo

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OBLIGADO, Itapúa. (Juan Augusto Roa, de nuestra redacción regional). El primer paso hacia la consolidación del sueño (cooperativa) fue la constitución del Comité Organizador, durante una reunión que tuvo lugar el 16 de noviembre de 1952. Este comité organizador, alentado por un religioso misionero de Verbo Divino, el P. Guillermo Hütte, también de nacionalidad alemana, convocó a asamblea constitutiva de la organización para el 8 de marzo del año siguiente, a la que acudieron 78 agricultores para aprobar el estatuto.

En la ocasión fue conformada la cooperativa, que fue inscripta con el nombre de “Sociedad Cooperativa Colonias Unidas Agrícola Limitada”. El 21 de abril de 1953 fue reconocida oficialmente con su personería jurídica.

Lo primero que industrializaron fue el aceite de tung, mediante la compra de una planta extractora usada que instalaron en el corazón de Obligado.

Conforme pasaron los años, los cooperativistas fueron incorporando nuevos rubros de producción, e incorporando tecnología que les permitió estar siempre a la vanguardia en cuanto a producción y procesamiento de sus propios productos.

El esfuerzo tenaz de cada uno de sus socios, el trabajo planificado e inteligente, mancomunado, fueron las bases para el desarrollo, al punto que constituye un verdadero ejemplo de cómo un grupo de agricultores, en un mismo suelo y clima, lograron superar la barrera de la pobreza. Un factor clave para ese desarrollo es, sin dudas, la incorporación de tecnología y la investigación permanentes.

En este sentido, es importante destacar el positivo impacto de la “Agrodinámica Colonias Unidas”, un evento que desde hace casi 20 años permite a socios, clientes y productores no asociados acceder a los últimos descubrimientos en materia de biotecnología, sistemas de producción, protección ambiental y conocimiento sobre equipos y maquinarias disponibles para hacer el trabajo del campo más ágil, fácil y productivo.

Con el transcurso de los años se fueron incorporando otros rubros agroindustriales, como el de chacinados, la industria láctea, la producción de balanceados y la industrialización de la yerba mate, uno de los productos estrella de la cooperativa.

A mediados del año pasado Colonias Unidas inauguró un moderno secadero de yerba mate, el primero en su tipo en el país. La maquinaria dispone de un sistema sin fin, que permite un secado uniforme y regular de la hoja de yerba, lo que tiene un fuerte impacto en la calidad del producto.

El secadero demandó una inversión de unos G. 6.000 millones y está ubicado en la sucursal de la ciudad de María Auxiliadora, distrito de Tomás Romero Pereira.

La planta tiene capacidad de procesamiento de unas 3.000 toneladas de hoja de yerba, lo que equivale al 50 por ciento de toda la hoja de yerba seca que anualmente compran de sus asociados.