Hoy se conmemora la ciencia femenina: diez científicas que hicieron historia

Mujeres en la ciencia.
Mujeres en la ciencia.istock

Cada 11 de febrero, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia destaca la lucha histórica por la igualdad de género en ciencias, honrando a pioneras que revolucionaron el conocimiento y abriendo un futuro donde la diversidad impulsa la innovación.

Cada 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha proclamada por la Asamblea General de la ONU en 2015 para visibilizar la brecha de género en los ámbitos científicos y tecnológicos y para impulsar un acceso pleno y equitativo a la educación, la investigación y la innovación.

La efeméride nació con un diagnóstico claro: pese a los avances, las mujeres siguen enfrentando barreras —desde estereotipos y falta de referentes hasta techos de cristal en financiamiento, liderazgos y reconocimiento— que limitan su participación y permanencia en carreras STEM.

La jornada busca, además, reforzar la idea de que la ciencia no es un territorio reservado, sino un bien público que se enriquece con la diversidad de miradas y oportunidades.

En ese marco, estas diez científicas dejaron aportes decisivos que cambiaron la manera de entender el mundo y abrieron camino para nuevas generaciones.

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Diez mujeres que transformaron la ciencia

1) Marie Curie (1867–1934). Pionera del estudio de la radiactividad, aisló polonio y radio, y sentó bases de la física y la química modernas.

Fue la primera persona en recibir dos premios Nobel en distintas disciplinas, un hito que también expuso los prejuicios de su época.

2) Ada Lovelace (1815–1852). En el siglo XIX imaginó que las máquinas podían ir más allá del cálculo.

Sus notas sobre la Máquina Analítica de Babbage incluyen lo que se considera el primer algoritmo destinado a ser procesado por una máquina, antecedente clave de la programación.

3) Rosalind Franklin (1920–1958). Sus imágenes de difracción de rayos X, especialmente la célebre “Foto 51”, fueron cruciales para descifrar la estructura del ADN.

Su trabajo es hoy símbolo de debates sobre crédito científico y visibilidad de las mujeres en la investigación.

4) Katherine Johnson (1918–2020). Matemática de la NASA, calculó trayectorias para misiones espaciales fundamentales, incluido el vuelo orbital de John Glenn.

Su precisión ayudó a consolidar la confianza en los viajes tripulados en plena carrera espacial.

5) Chien-Shiung Wu (1912–1997). Figura central de la física experimental, sus experimentos confirmaron la violación de la paridad en interacciones débiles, un hallazgo que cambió la teoría física del siglo XX y mostró el peso de la verificación experimental.

6) Barbara McClintock (1902–1992). Genetista que descubrió los “genes saltarines” (transposones), revelando que el genoma es dinámico.

Su trabajo fue inicialmente recibido con escepticismo, pero décadas después transformó la biología molecular y le valió el Nobel.

7) Rachel Carson (1907–1964). Bióloga marina y escritora, su libro Primavera silenciosa impulsó el movimiento ambiental moderno al evidenciar los efectos de pesticidas como el DDT.

Mostró cómo la ciencia puede orientar políticas públicas y protección de ecosistemas.

8) Jane Goodall (1934–2025). Revolucionó la primatología con sus observaciones de chimpancés en Gombe: documentó uso de herramientas y complejas dinámicas sociales.

Su enfoque cambió la relación entre ciencia, conservación y ética del estudio animal.

9) Tu Youyou (1930– ). Farmacóloga china, descubrió la artemisinina, tratamiento clave contra la malaria, combinando fuentes de medicina tradicional con métodos modernos.

Su aporte ha salvado millones de vidas y fue reconocido con el Nobel en 2015.

10) Jennifer Doudna (1964– ). Bioquímica y una de las figuras centrales de CRISPR-Cas9, la herramienta que permite editar genes con una precisión inédita.

Su trabajo abrió oportunidades en terapias génicas y agricultura, junto con profundos debates éticos.

A una década de la proclamación de la ONU, el 11 de febrero funciona como recordatorio y hoja de ruta: ampliar vocaciones tempranas, garantizar condiciones de trabajo justas y reconocer aportes sin sesgos no es solo una cuestión de equidad, sino también de calidad científica.

La historia demuestra que, cuando el talento encuentra puertas abiertas, el conocimiento avanza más rápido y llega más lejos.