Melanoma en bagres: el primer cáncer transmisible en agua dulce

Bagre, imagen ilustrativa.
Bagre, imagen ilustrativa.Shutterstock

En el lago Memphremagog, el número de bagres marrones con lesiones cutáneas ha aumentado drásticamente. Investigadores confirman que estas marcas son causadas por un melanoma transmisible, un hallazgo sorprendente que plantea interrogantes sobre la salud ambiental y la transmisión entre especies.

Desde 2012, pescadores y biólogos han informado de que en un lago fronterizo entre Estados Unidos y Canadá el número de ejemplares de bagre con unas misteriosas lesiones cutáneas negras ha aumentado notablemente. Ahora, se ha confirmado que las manchas están causadas por un cáncer transmisible de tipo melanoma.

Se trata del primer cáncer identificado en una especie de agua dulce y las células cancerosas se comportan más como parásitos que como tumores convencionales, transmitiéndose de un ejemplar a otro.

El melanoma en estos bagres marrones representa el cuarto tipo documentado de cáncer transmisible en animales.

Pensaron que era un virus

Al principio, se pensó que podría ser un virus, pero no se confirmaba, explica en un comunicado Julie Dragon, de Vermont y codirectora del estudio. Dado que el bagre marrón se considera un indicador de la calidad medioambiental, los investigadores sospecharon de un contaminante o un patógeno relacionado con la contaminación.

En cambio, las lesiones resultaron ser melanoma, un cáncer de piel, lo que resultó “sorprendente”, admite Dragon.

Mediante la secuenciación del genoma completo, el equipo comparó el ADN de los tumores y los tejidos sanos de los peces afectados.

Descubrió que las células cancerosas estaban mucho más estrechamente relacionadas entre sí que con su pez huésped, el rasgo característico de un cáncer transmisible clonalmente, en el que las propias células tumorales actúan como agentes infecciosos.

Este descubrimiento supone el cuarto tipo de cáncer transmisible identificado en el reino animal -y el primero en cualquier especie de pez o animal de agua dulce-. Los anteriores incluyen la enfermedad tumoral facial del demonio de Tasmania (devastador), un tumor venéreo transmisible en perros y enfermedades transmisibles similares a la leucemia en almejas, mejillones y otros moluscos bivalvos.

¿Supone riesgo para los humanos?

El equipo de investigación trabaja ahora para comprender cómo se propagan las células cancerosas entre los animales.

Parece que solo ocurre en peces de mayor tamaño que se encuentran en edad reproductiva, detalla Mark Henderson, otro de los autores. “Quizá algún aspecto del comportamiento reproductivo provoque la propagación del cáncer entre los animales”.

Durante el desove, los bagres (o pez gato) se agrupan densamente en aguas poco profundas, lo que permite un contacto físico que podría transmitir células tumorales. Al ser peces sin escamas que habitan en el fondo, también interactúan estrechamente con el sedimento, que podría albergar células cancerosas que flotan libremente.

El estudio señala que los contaminantes o los cambios hormonales podrían debilitar el sistema inmunitario, haciendo que los bagres marrones sean más vulnerables a la infección.

El lago Memphremagog abastece de agua potable a más de 175.000 personas y los investigadores hacen hincapié en que la enfermedad no supone ningún riesgo conocido para los seres humanos.