María de Jesús Martínez, de 15 años, estudia el tercer año de secundaria en la comunidad semidesértica de Caxuxi, en el estado de Hidalgo, y presentará sus hallazgos en la exposición científica Cirasti 2013, organizada por una asociación francesa y que se llevará a cabo a mediados del año entrante en Abu Dabi (Emiratos Árabes).
A partir de la baba de nopal podrido, la joven Martínez elaboró una crema que elimina las cicatrices de las quemaduras de segundo y tercer grado, en el marco del Proyecto de Atención a Jóvenes con Aptitudes Sobresalientes de la Secretaría de Educación Pública estatal.
“Realmente la inquietud que yo tenía, era realizar un lápiz labial, pero después mis ideas se fueron modificando y me encanta una frase de Hipócrates que dice: ’No debes avergonzarte de tomar del pueblo todo lo que sirve para el arte de curar’, y de ahí surge mi investigación”, contó la chica.
Afirmó que su crema ya ha sido probada en un paciente que sufrió quemaduras de segundo grado con agua caliente, a quien se le aplicó en las primeras 24 horas después del accidente.
“Se obtuvieron resultados satisfactorios porque es una regeneradora celular que no deja cicatrices, mitiga el dolor y desinflama”, explicó.
Se considera quemadura de tercer grado cuando se destruye la capa externa de la piel (epidermis) y toda la capa que se encuentra debajo (dermis), lo que genera cicatrices muy profundas y permanentes.
