La oruguita del tipo Lonomia (taturana) posee una cubierta de pelos tóxicos muy venenosa que en el peor de los casos podría causar trastornos de la coagulación sanguínea provocando hemorragias, moretones y otros males, aunque es más habitual que cause un ardor intenso, muy doloroso.
Al estar en peligro permanece inmóvil fingiendo estar muerta, no la mata la sal y frecuenta habitar lugares húmedos lejos de las moscas que son sus principales predadores.
Tengo entendido que el único antídoto contra el veneno es una especie de suero-antilonómico que se produce en Brasil, por lo que sería más provechoso tomar los recaudos pertinentes antes que ponerse a buscar un remedio difícil de conseguir.
Olivio Flores
