Domínguez, empresario de 50 años, era el único candidato. En Doha fue elegido por las diez federaciones sudamericanas, después de haber logrado reformar la institución a cuyo mando se puso luego de la detención de su predecesor y compatriota Juan Ángel Napout, quien había sido condenado a nueve años de prisión en Estados Unidos por su implicación en un vasto escándalo de corrupción.
Domínguez, a su vez vicepresidente de la FIFA, fue presidente del club Olimpia de Asunción, antes de tomar las riendas de la federación del país.
