El comunicado refiere la liberación “respetando las consideraciones de la Policía Nacional”. El objetivo es que tanto las guampas como las bombillas no sean utilizadas como objetos contundentes; es decir, que los fanáticos no las arrojen al campo de juego o contra terceras personas. Los termos por lo general requieren un cuidado mayor y no se tiran, por ser un elemento de costo superior.
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La segunda disposición de la central de nuestro balompié guarda relación a los camilleros, los voluntarios que ingresan a las canchas para trasladar hasta el costado a los lesionados.
En el protocolo anterior, los clubes en disputa deberían contar con su propio personal, por lo que existían dos “equipos” a la espera de una eventual asistencia. La nueva medida indica que “la responsabilidad de la presentación de camilleros es responsabilidad del club local”, invocando el Reglamento General de Competiciones 2022.