El partido, desarrollado sobre un terreno fangoso por la lluvia desatada en las últimas horas, se jugó prácticamente en terreno de Libertad, por lo que no sorprende que en el primer tiempo, Rubio Ñu haya configurado la goleada.
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Jornada negra del chico Thiago Fernández, al que le dieron la capitanía. Un despeje fallido suyo fue capturado por Rodi Ferreira, cuyo envío al áerea fue conectado por Chapa Martínez para la sesión a Lucas Montiel que estableció el 1-0.
El segundo tanto llegó mediante un penal cobrado vía VAR por un empujón de Fernández sobre Vallejos. Ejecución con tiro potente de Estiven Pérez: 2-0.
El tercero llegó en una acción aérea en la que Carlos Giménez conectó un frentazo ante la tibia marca de Fretes.
El Guma fue una lágrima. Una imagen pálida de un club tan ganador, que se encuentra en caída baja, pese a contar con uno de los entrenadores más calificados del medio como el Chiqui Arce.
Con la cuádruple modificación para la complementaria, el equipo del barrio Las Mercedes dio la sensación que haría un ajuste de rosca en su rendimiento, pero tampoco mejoró. Es más, el Laureado estuvo a punto de aumentar su ventaja con un disparo de Rodrigo Rojas que pasó cerca del travesaño.
El marcador se mantuvo gracias a las intervenciones del portero repollero Ángel González. El local mantuvo la postura ofensiva estimulado por la clara diferencia.
Los seis cambios liberteños obedecen a un golpe en la cabeza recibido por Robert Rojas (conmoción cerebral), que habilita una inclusión adicional por elenco.
Con los minutos avanzados, el segundo tiempo se convirtió literalmente en complemento.
