El partido entre Libertad y 2 de Mayo (0-0), por la penúltima ronda del definido torneo Apertura -cuyo campeón es Olimpia-, parecía literalmente de cumplimiento. Costó “digerir” gran parte del primer tiempo. El equipo visitante tuvo una postura más firme inicialmente respecto al Guma, disperso e impreciso.
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Con el juego relativamente bajo control, al Gallo norteño le faltó dar un paso adelante. Al mantenerse solo en la posición de contención, se vio sobrepasado por el Guma que no necesitó mucho esfuerzo para ejercer una leve superioridad.
Con la mayoría de los protagonistas en baja, el único que podía ofrecer algo distinto era Lorenzo Melgarejo, quien tuvo un mano a mano con el golero Ángel Martínez tras un error defensivo de Sosa. El golero abortó la intención de definición del goleador.
La acción más interesante de toda la fracción inicial se dio luego de una combinación entre Campuzano y Sanabria, en la que “Campu” se internó al área tras la devolución y recibió la falta de Martínez.
Penal cobrado con colocación por Melgarejo, cuyo remate dio en el palo derecho del guardameta, quien se había lanzado hacia el otro costado y que luego tuvo dos bloqueos fantásticos en los rebotes impulsados por Campuzano y Aguilar.
Al descanso, con el marcador en blanco, con un espectáculo que solo pasó de malo a regular, en una calificación con cierta generosidad, que abrigaba cierta esperanza por ver algo mejor en la complementaria, porque no estaba a la altura de un fútbol de la categoría profesional. Lamentablemente las cosas no mejoraron.
La complementaria tuvo un acentuado dominio territorial repollero. Sin embargo, el tablero no se movía, porque las ideas se esfumaban en las inmediaciones del área.
El elenco del “Mágico” Samudio recuperaba rápido el balón, lo trasladaba con cierta pulcritud, pero le faltaba el pase filtrado en la zona de resolución para el toque final. Un elenco que depende de Melgarejo, que necesita acompañamiento para explotar su enorme calidad.
Intentó Libertad, pero no tuvo la lucidez necesaria para romper el cero. El 2 de Mayo se conformó con el empate, aunque dio la sensación que si se animaba, podía haber logrado el premio mayor, ya que en su afán por dejar la victoria en casa, los anfitriones dejaron espacios que no fueron aprovechados.
