La historia parecía arrancar de la mejor manera para Iván Ramírez Segovia en Barrio Obrero. En su primer partido oficial vistiendo los colores de Cerro Porteño, el lateral se anotó en la red y desató la ilusión azulgrana en el inicio de la temporada. Sin embargo, el fútbol no sabe de guiones perfectos: el equipo no sostuvo la ventaja y terminó encajando una dura derrota en su debut en el Clausura.
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Sin tiempo para lamentaciones y con la mirada puesta en la rápida revancha, el flamante refuerzo analizó el sabor agridulce de su estreno: “Sí, muy positivo el gol que pude meter. Un debut, vamos a decirle, lindo. Lastimosamente no fue lo esperado, como queríamos arrancar, pero bueno, esto es largo y el martes tenemos otro partido para poder reponernos”.

El tropiezo encendió las alarmas de la afición, pero dentro del vestuario entienden que el camino apenas comienza. Al ser consultado sobre las razones futbolísticas de la caída y los desacoples del equipo, el ex-Libertad fue autocrítico y apuntó a los riesgos de la idea de juego que buscan consolidar: “Y nada, son circunstancias del juego. Estamos tratando de intentar jugar; eso por ahí a veces tiene sus consecuencias y bueno, de por ahí nos pasó eso”.
Paciencia y trabajo para ajustar piezas
Con un calendario apretado que no da tregua, el plantel sabe que la margen de error se reduce rápidamente. Sobre los aspectos a pulir de cara al duelo de visita del martes ante Sportivo 2 de Mayo, el defensor remarcó la importancia del trabajo diario para afinar el funcionamiento colectivo: “No, creo que estamos mejorando bastante, pero sabemos que jugar así de por ahí cuesta mucho. Y bueno, con la práctica vamos a ir mejorando, y yo creo que debemos mejorar”.
