Gustavo Costas no ocultó su satisfacción por volver a La Nueva Olla y reencontrarse con la gente de Cerro Porteño. El empate 1-1 ante Libertad no fue el resultado que buscaba, pero el entrenador aseguró que se retiró del estadio con ilusión.
Lea más: Mucha motivación, poco juego: Cerro Porteño iguala con Libertad en el debut de Costas
“Me encantó encontrarme con la gente de Cerro de nuevo, con todos, con los hinchas, con los que trabajaban acá”, manifestó.
El técnico recordó que apenas tuvo 48 horas para preparar su estreno y que enfrente tuvo a un Libertad que llegaba en un buen momento.
“Me voy ilusionado. El primer partido, contra un gran rival que va primero, que viene ganando, ganando, ganando”, señaló.
Costas destacó además el contexto en el que tuvo que armar su primer equipo, con varios futbolistas lesionados y otros que no venían teniendo continuidad.
“Lo enfrentamos con muchos jugadores que no estaban jugando y otros que estaban lesionados”, explicó.
A pesar de todas las dificultades, el entrenador valoró especialmente la actitud de sus futbolistas.
“Me quedo con las ganas que pusieron, con el entusiasmo. Dejaron todo. Había jugadores que ya no podían ni levantar las piernas y seguían corriendo”, expresó.
Costas entiende que el camino recién comienza y que deberá trabajar en varios aspectos para cambiar la realidad del equipo.
“Sé que tenemos que trabajar muchísimo, sé que tenemos que poner a punto esto”, reconoció.
El entrenador también dejó un mensaje para los seguidores azulgranas, conscientes de que el equipo atraviesa un momento complicado después de quedar fuera de la Copa y perder el último clásico.
“El hincha que se quede tranquilo, que puedo dejar todo”, afirmó.
Costas, además, reconoció que aceptó el desafío precisamente por el momento que atraviesa Cerro.
“Capaz si estaba bien, capaz no venía. Me gustan estos desafíos y son importantes para uno medir para qué estás”, concluyó.
