Consultado sobre cuánto importa jugar bien a partir de ahora que se van consiguiendo los resultados, el estratega fue tajante al señalar que no le gusta poner excusas por la falta de tiempo de trabajo: “Uno quiere jugar bien siempre. Yo puedo poner excusas, 200.000 excusas; los jugadores también pueden poner excusas, decir ‘no, trabajamos de una manera con un entrenador, ahora vino otro y trabajamos de otra manera’. Todo en el fútbol es así, pero yo en este momento, claro que quiero jugar bien, y ahí tratamos siempre de salir jugando. A veces lo hacemos bien; el otro día hicimos un gol saliendo jugando de atrás, de arco a arco. A veces te sale y a veces no, porque tenemos pocos días de trabajo. Sería una excusa, a mí no me gusta poner excusas por eso”.
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En la misma línea, el DT remarcó que lo fundamental en este momento de transición es sumar de a tres para evitar caer en la dinámica negativa que castigó al “Ciclón” en el pasado: “Hoy lo más importante es sumar de a tres, porque cuando vos empezás a perder —así como le tocó a Cerro en su momento— es difícil salir de eso, porque te sentís perdedor, porque capaz que dominaste todo el partido y te hicieron un gol que no merecía el rival. Entonces, nosotros lo que queremos es que, cuando vos ganás y empezás a ganar —por más que jugás mal—, vos vas a rendir mucho más porque vas recuperando la confianza. Por eso digo yo siempre que lo más importante es sumar de a tres todos los partidos. Por eso digo que cada partido es una guerra: hay que salir vivos”.
Por otra parte, al ser consultado sobre qué fue lo que más trabajó en estos días a partir de su autocrítica y los videos analizados, el argentino profundizó en la exigencia mental que implica portar la camiseta azulgrana: “Que se den cuenta de dónde están: están en un equipo grande y a veces es difícil. Cuando vos sos chico, querés jugar siempre en los equipos grandes, y bueno, ellos están. Hablamos mucho de eso, de estar, de meterse, de que necesitamos a todos. Sabemos que tenemos muchos lesionados; gracias a Dios se están recuperando de a poco, pero bueno, hablamos mucho y pienso que entendieron el mensaje”.
Finalmente, el adiestrador destacó la actitud combativa de su plantel frente a un rival durísimo como la Academia y valoró el agónico gol que mantiene encendida la ilusión: “Entendieron: tenemos que dejar todo en cada partido. Podés jugar bien, mal, regular; a veces el rival juega. Nacional me parece que es uno de los equipos más difíciles para enfrentarte, porque tiene una dinámica también terrible, saben a qué juegan. Hoy no jugamos bien; pienso que capaz que el resultado era un empate, porque ninguno de los dos tampoco generó, pero gracias a Dios pudimos lograr ese gol que nos da la esperanza de seguir soñando”.
