A través de un video en sus redes sociales, el exdelantero del Barcelona y PSG respondió a las constantes críticas sobre su estado físico con una dosis de cruda honestidad. A sus 34 años, el “10” asume que el vértigo de su juventud ha dado paso a la inteligencia táctica: “ No voy a ser el Neymar de hace diez años. No lo voy a ser. Es muy diferente. Hoy mejoré mi juego de una forma que, para mí, es lo necesario”.
Lea más: Neymar no pierde la esperanza de ser convocado por Ancelotti para el Mundial
El muro de Ancelotti y el factor físico
La exclusión de Neymar para los amistosos de este mes ante Francia y Croacia —los últimos antes de la lista definitiva para el Mundial— ha enviado un mensaje contundente desde el cuerpo técnico. El estratega italiano, quien asumió el mando en mayo de 2025, ha sido inflexible: Neymar solo regresará si está al 100 % de su potencial físico.
Desde su regreso al Santos el año pasado, el atacante ha luchado por recuperar la continuidad perdida tras la grave lesión sufrida ante Uruguay en octubre de 2023. Pese a que las lesiones musculares han mermado su presencia en cancha, el jugador confía en que su historial hable por él: “ No necesito probarle nada a nadie. Y digo eso con el mayor respeto del mundo. El mundo sabe. Pueden asistir a los partidos y también a los entrenamientos”.
La última función en el horizonte
Neymar no ocultó su reacción al verse fuera de la lista para la gira europea, comentando en tono de broma un lacónico “¿Y yo?” al conocer los nombres citados: “Sé la calidad que tengo y del poder que tengo dentro de la cancha. Y sé que puedo agregar. Es obvio que quiero ir al Mundial y es obvio que eso me motiva”. Sin embargo, detrás del humor se esconde la consciencia de un ciclo que se agota. El astro confirmó que el torneo que se disputará en Norteamérica será su despedida de las citas máximas: “Es obvio que es mi último Mundial. No sé si mi último año en la selección, pero está llegando el final”.
Una incógnita inédita
Por primera vez desde su debut internacional, el “Menino” no se siente dueño de una plaza segura. “Después de que fui convocado por primera vez, siempre supe que estaría en las otras. Pero esta es una incógnita”, confesó. Con la lista final programada para el 18 de mayo, Neymar inicia una carrera contra el reloj y contra su propio cuerpo para convencer a Ancelotti de que su jerarquía es indispensable para bordar la sexta estrella en el escudo de Brasil.
