El idilio entre Diego Pablo Simeone y el Atlético de Madrid encara uno de sus capítulos más determinantes. Catorce años después de su llegada, el técnico argentino ha transformado a su equipo en una estructura imprevisible, capaz de lo mejor y de lo peor, pero siempre competitiva cuando el himno de la Champions resuena. Este miércoles, el Metropolitano dictará sentencia en la ida de las semifinales ante el Arsenal de Arteta.
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El objetivo prohibido: La “Orejona”
Tras las dolorosas finales de 2014 y 2016, Simeone no oculta que levantar la Liga de Campeones es la cima que le falta conquistar. Con el equipo descolgado de la lucha por la Liga, el técnico ha apostado todo a la carta europea.
“Es responsabilidad. Es la ilusión de estar cerca de un objetivo enorme, que el club no lo ha logrado nunca”, confesó el argentino en rueda de prensa.
Fiel a su filosofía de esfuerzo y mérito, el “Cholo” huye de victimismos o deudas históricas. “Yo creo que no debemos nada a nadie, que las cosas se merecen y se logran, y para eso hay que trabajar y buscarlas”.

La metamorfosis táctica: Un Atleti audaz
El “Cholismo” ha evolucionado. Aunque mantiene su esencia de equipo que “sabe sufrir”, esta temporada ha mostrado una cara mucho más agresiva y ofensiva. La llegada de piezas como Julián Álvarez, Alexander Sorloth y el reciente fichaje de Ademola Lookman han permitido a Simeone soltar amarras sin perder el equilibrio defensivo que lo caracteriza.
Este nuevo enfoque ha convertido al equipo en una montaña rusa emocional: capaz de aplastar al FC Barcelona con un 4-0 histórico, pero también de sufrir tropiezos inesperados en el torneo doméstico.
La despedida de un soldado fiel: El adiós de Griezmann
El duelo ante el Arsenal tiene un tinte nostálgico. Antoine Griezmann, el jugador que mejor ha interpretado las ideas de Simeone, encara sus últimas semanas como rojiblanco antes de poner rumbo a la MLS con el Orlando. El francés quiere irse por la puerta grande, regalándole al club su primer trofeo continental.
La conexión entre técnico y jugador trasciende lo profesional, como reconoció el propio delantero: “Creo que, en definitiva, él me lo ha dado todo y yo se lo he dado todo a él. Disfruto y he disfrutado teniéndolo a mi lado. Sé que, más allá de mi carrera, tendré en él a un amigo, a un antiguo entrenador, y que siempre estaremos muy unidos”.
Fuente: AFP
