16 de abril de 2026

Nueve años después, el Atlético de Madrid regresa a la aristocracia europea. Lo hizo tras una noche de agonía y éxtasis en el Metropolitano, donde fue capaz de sobrevivir a un Barcelona que igualó la eliminatoria en apenas 24 minutos y a un Lamine Yamal que jugó a ritmo de genio. Al final, el 1-2 de Lookman, la furia de Llorente y la resiliencia colectiva mantienen vivo el sueño de esa Copa de Europa que tanto daño y, a la vez, tanta atracción genera en la hinchada de Simeone.

Un miércoles sin sorpresas para bajar el telón de los octavos de final de la Liga de Campeones europea: Barcelona y Atlético de Madrid se clasificaron y se enfrentarán en unos cuartos de final a los que el Bayern Munich llegó con una nueva goleada y el Liverpool con una remontada


El Atlético de Madrid, clasificado en la ronda previa con una victoria contra el Brujas 4-1 (7-4 global) en el estadio Metropolitano, conocerá el próximo viernes su rival en los octavos de final entre dos opciones ya prestablecidas: la revancha con el Liverpool, con el que perdió 3-2 en la fase liga, o el choque con el Tottenham de ‘Cuti’ Romero.

El Atlético de Madrid firmó un empate agridulce ante el Club Brujas en un encuentro de ida que tuvo controlado, pero que terminó escapándosele de las manos. Tras marcharse al descanso con una ventaja de 0-2, el equipo belga supo reaccionar con dos zarpazos al inicio de la segunda mitad y un agónico tanto final que neutralizó la fortuna rojiblanca en forma de autogol.

Con un once totalmente renovado, el Atlético de Madrid encajó su segunda derrota consecutiva en LaLiga este domingo ante el Rayo Vallecano por 3-0, en un derbi madrileño desplazado a Leganés en el que entierra casi definitivamente sus esperanzas de pelear el título