La mayoría de estas alianzas entre diseñadores de lujo y equipos deportivos no son casualidad. Loewe, fundada en Madrid en 1846, presentó esta semana un acuerdo para fabricar el uniforme de calle de las selecciones españolas masculina y femenina durante cuatro años, empezando por el Mundial de 2026.
Lo más barato de la colección: un polo y dos camisetas de algodón, cada uno de ellos valorado en 480 euros. Lo más caro: la chaqueta de lana del traje formal, por 2.200 euros. Combina sastrería y prendas casuales, además de calzado. Predominan fibras naturales, como el algodón y la lana, y colores neutros o primarios. Ideal para los días de viaje y para los paseos por las diferentes sedes.
Brasil, por su parte, apuesta por la marca de Ricardo Almeida, también compatriota de la ‘Canarinha’. "Un símbolo de identidad. El orgullo de vestir a la selección brasileña, una vez más, se revela en cada detalle", expuso el diseñador en sus redes sociales. Es la tercera vez consecutiva que viste a los jugadores brasileños. Los trajes del cuerpo técnico de Carlo Ancelotti, eso sí, serán más sobrios que los de sus pupilos.
Uruguay contará con los diseños de la uruguaya Gabriela Hearst, quien se crio en su rancho familiar en Paysandú antes de llegar a ser, entre otros cargos, directora creativa de Chloé. Los trajes están diseñados con lana merino de producción nacional, que representa uno de los principales productos de exportación del país suramericano. "Es una gran oportunidad para demostrar que los valores uruguayos de calidad, autenticidad e integridad merecen ser exportados al mundo", explicó la diseñadora que triunfa a nivel internacional.
Una marca portuguesa vestirá al equipo de Roberto Martínez. Sacoor Brothers, cuyo eslogan es “elegancia atemporal y lujo”, tiene un acuerdo con la selección de Portugal desde 2018 y lo tendrá, al menos, hasta 2030. La firma está presente en 13 países y fue la encargada de confeccionar los trajes del Barcelona en tres temporadas.
En el caso de Francia, cuna de la ‘haute couture’, los ‘Bleus’ colaboran ininterrumpidamente desde 2013 con la casa de sastrería nacional Smalto, fundada en París en 1962. Se encarga de los trajes a medida utilizados por los jugadores en actos oficiales, desplazamientos y ceremonias institucionales. El estilo del traje es clásico, adaptado a la imagen del equipo nacional.
Un acuerdo semejante tiene la selección italiana con la firma milanesa Giorgio Armani. Si bien la ‘Azzurra’ no estará presente en la cita mundialista por tercera edición consecutiva, Armani diseña la ropa de representación para los actos oficiales e institucionales. También lo hizo para la delegación olímpica y paralímpica para los Juegos de Milán-Cortina 2026.
Otras firmas nacionales que vestirán a sus selecciones son Calderoni, en el caso de México; Forbes Bespoke Suits, con Escocia; o la multinacional británica Marks & Spencer, para Inglaterra.
En otros casos, la alta costura se busca fuera de las fronteras del país. Estados Unidos, por ejemplo, vestirá con trajes de la firma alemana Hugo Boss. La colección para el Mundial contiene, como en el caso de España, prendas de vestir y casuales, para actos oficiales y desplazamientos.
"Boss entiende la responsabilidad que implica vestir a una selección nacional fuera del campo, así como honrar todo lo que representa el escudo. Para los jugadores, el escudo es más que algo que se lleva puesto: representa perseverancia, dedicación y la incansable búsqueda de la excelencia al más alto nivel", aseguró James Foster, vicepresidente senior de Marketing Global de Hugo Boss.
En Japón, la marca de lujo británica Dunhill (Alfred Dunhill Limited) será la encargada de vestir a los 'samuráis azules'. Las prendas pueden comprarse por precios que van desde 30.800 yenes (unos 167 euros) por un pañuelo de bolsillo hasta 435.600 yenes (2.356 euros) por una chaqueta.
"Esta campaña encarna el compromiso con la artesanía que se ha apreciado durante muchos años, centrado en los valores de 'calma' y 'convicción' que sustentan tanto a Dunhill como al equipo nacional japonés", explicó la compañía en un comunicado.
Hasta la propia FIFA, por medio de sus representantes y empleados, vestirá trajes de lujo gracias a una colaboración con la italiana Boggi Milano firmada en diciembre pasado. El acuerdo estará en vigor para el Mundial masculino de 2026 y para el femenino de 2027.
Además, las once selecciones que visten Puma en su equipación de juego llevarán fuera del estadio una colaboración de la marca alemana con el diseñador estadounidense Salehe Bembury. Con una inspiración más urbana y cultural, la ropa de viaje de Marruecos, Portugal, Ghana, Paraguay, Senegal, Costa de Marfil, República Checa, Suiza, Nueva Zelanda, Austria y Egipto no incluye el clásico traje, sino combinaciones mucho más atrevidas en cuanto a forma y color.
