Los datos oficiales de asistencia al partido fueron de 44.985 personas en un estadio de Guadalajara que, durante el Mundial, tiene una capacidad máxima para 45.664 personas, lo que representó un aforo del 98,5 % para el partido entre Corea del Sur y República Checa en México.
Poco después de anunciar los datos oficiales de asistencia, muchos usuarios de redes sociales y aficionados cuestionaron el número oficial de asistentes compartido por la FIFA, señalando las diferentes partes del estadio que quedaban sin ocupar durante el partido.
"Las cifras oficiales de asistencia reflejan el número de boletos escaneados y de espectadores presentes dentro del perímetro del estadio, en lugar de evaluaciones visuales de la ocupación de los asientos en un momento dado del partido", compartió la FIFA en una publicación de X (antes Twitter).
Según la FIFA, están "en estrecha colaboración con las autoridades del estadio y los equipos de boletaje para garantizar que todas las cifras publicadas se basen en datos operativos verificados".
Una de las hipótesis generalizadas es que el dato de la FIFA representa los boletos vendidos para el partido, pero no el número de entradas validadas en los tornos de seguridad del estadio, lo que deja una diferencia de boletos sin escanear por motivos como intentos infructuosos de reventa de entradas.
La FIFA alega que, durante el partido en el estadio de Guadalajara, "se pudo ver a varios aficionados con boleto de pie en los pasillos principales en lugar de permanecer en sus asientos asignados a lo largo del encuentro".
