Argentina sumó una victoria clave en la segunda jornada del Grupo J del Mundial 2026 tras derrotar a Austria en el AT&T Stadium de Arlington. El encuentro ya quedó grabado con letras de oro en los libros del fútbol mundial: Lionel Messi se convirtió en el máximo realizador de la historia de los Mundiales en un partido que tuvo una alta dosis de drama y genialidad.
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El camino a la gloria comenzó con suspenso. Apenas a los 8 minutos de juego, el capitán argentino tuvo la oportunidad de abrir el marcador desde los doce pasos. Sin embargo, su disparo desde el punto de penal salió desviado hacia la izquierda del arquero austríaco Alexander Schlager.

De la frustración a la inmortalidad
Lejos de caerse anímicamente, el “10” siguió buscando su momento. La recompensa llegó a los 40 minutos, cuando Messi frotó la lámpara y mandó el balón al fondo de la red, con su sello característico, conectando de primera un centro atrás de Facundo Medina para decretar el 1-0 con el que Argentina se marchó al descanso en ventaja.

Con ese grito, el crack rosarino alcanzaba la cifra de 17 goles en Copas del Mundo, superando de manera oficial al alemán Miroslav Klose, quien ostentaba el récord con 16 conquistas logradas en las ediciones de 2002, 2006, 2010 and 2014. El “10” batía la marca justo veinte años después de haber iniciado su cuenta goleadora en el Mundial de Alemania 2006, y tras haberle marcado un triplete a Argelia en el debut de esta cita norteamericana.

El broche de oro en el descuento
Cuando el partido se moría y Austria buscaba el empate, apareció la magia definitiva para asegurar los tres puntos. En el quinto y último minuto de adición de la segunda parte, otra vez emergió la figura del jugador del Inter Miami para agigantar aún más su leyenda.

Tras recibir un preciso pase de Leandro Paredes, Messi eludió al arquero Schlager e intentó una definición que terminó rebotando en el defensor Kevin Danso; sin embargo, el rebote le volvió a quedar servido al “10”, quien no perdonó y mandó el esférico al fondo de la red.
Un récord que se cocinó en dos fechas
El rosarino había iniciado esta cita mundialista de Norteamérica 2026 con tres goles menos que el tanque teutón. No obstante, su espectacular e inolvidable triplete frente a Argelia en la primera jornada lo dejó a las puertas de la gloria, una marca que finalmente batió hoy en Arlington, justo veinte años después de haber iniciado su cuenta goleadora ante Serbia y Montenegro en el Mundial de Alemania 2006.


