El histórico campeón del mundo en 2014, Philipp Lahm, ha lanzado un durísimo ataque contra la cúpula del fútbol internacional. En una columna de alto voltaje en el semanario Die Zeit, apuntó directamente a Gianni Infantino por sus alarmantes alianzas políticas.
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“Lo más sospechoso es su cercanía a poderosos como Donald Trump. Uno tiene la sospecha de que sacan provecho personal de sus cargos. El Mundial se ha vendido. Eso le resta credibilidad al fútbol”, disparó el ex-lateral de Alemania.
Precios inflados y sobrecarga de partidos
El ex-defensor del Bayern Múnich no se quedó ahí y destapó otras dos grandes problemáticas que enfurecen a los aficionados y asfixian a los profesionales.
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Por un lado, criticó con dureza los precios desorbitados de las entradas, acusando a la FIFA de inflar los costos de manera artificial mediante una total falta de transparencia sobre la demanda real. Por el otro, condenó la saturación del calendario y el aumento de la carga física sobre los futbolistas debido al polémico nuevo formato del Mundial de Clubes.

Una tregua de 48 equipos
A pesar de su demoledora radiografía, Lahm rompió una lanza a favor de la expansión de la Copa del Mundo a 48 selecciones, entendiendo que el crecimiento global del deporte debe ser la prioridad. “El desarrollo del fútbol en todas partes es una tarea de la FIFA. Eso sólo se logra a través de la participación. Hay que tolerar las diferencias de calidad”, concluyó.

