Hablando directamente ante sus compañeros de vestuario, el atacante expresó la mezcla de sensaciones que rodea su marcha: “Es un momento muy duro para mí porque es el final de uno de los grandes momentos de mi vida. He disfrutado este trabajo con todo mi corazón, pero quiero ser honesto conmigo mismo ante la situación actual”
El ariete, que cierra su trayectoria con un registro estratosférico de 350 goles en 656 partidos, aprovechó la ocasión para dedicar unas palabras de agradecimiento a la plantilla y explicar las razones personales que le han llevado a tomar esta determinación: “No es una decisión fácil porque son unos chicos increíbles, una gran familia (...) pero para mí ha llegado el momento de pasar tiempo con la familia. Me han estado siguiendo por todas partes, les he necesitado durante 17 años y hoy ellos me necesitan”
Un legado legendario en la élite del fútbol mundial
La carrera de Immobile dio el salto a la primera línea tras unirse a la Juventus en 2009, pero fue en la Serie A donde dejó una huella imborrable. Su etapa dorada tuvo lugar en la Lazio (2016-2024), club en el que se convirtió en el máximo goleador de su historia al firmar 207 tantos en 340 encuentros.
A lo largo de su carrera fue cuatro veces el máximo anotador de la liga italiana —una con el Torino y tres con la Lazio— y en 2020 conquistó la Bota de Oro europea tras firmar 36 dianas en el campeonato transalpino (2019-2020), récord histórico de la competición que comparte con el argentino Gonzalo Higuaín.
Fuera de las fronteras italianas, el ariete compitió en el Borussia Dortmund alemán, el Sevilla español y el Besiktas turco. Con la selección absoluta italiana disputó 57 partidos, marcó 17 goles y formó parte del plantel que se proclamó campeón de la Eurocopa en 2021. Su último capítulo, una estancia de seis meses en el París FC, estuvo empañado por una lesión en el muslo, despidiéndose de los terrenos de juego con un balance final de dos goles y dos asistencias en doce partidos en el fútbol francés.
