Minuto 10: La pausa sagrada en el Monumental para ovacionar por última vez a Lionel Messi

El delantero de Argentina, Lionel Messi, saluda al público durante el partido amistoso internacional de fútbol entre Argentina y Benín en el estadio Mas Monumental en Buenos Aires.
El delantero de Argentina, Lionel Messi, saluda al público durante el partido amistoso internacional de fútbol entre Argentina y Benín en el estadio Mas Monumental en Buenos Aires.234756+0000 JUAN MABROMATA

El partido amistoso entre Argentina y Benín se transformó este martes en un ritual inolvidable cuando, al cumplirse el minuto 10. El árbitro chileno Fernando Véjar interrumpió las acciones para que el estadio Monumental se pusiera en pie y le regalara a Lionel Messi una prolongada y ensordecedora ovación, acompañada por un show de fuegos artificiales que iluminó el cielo de Buenos Aires en el último partido del astro con la Albiceleste.

Agregá ABC a Google como fuente preferida en tus búsquedas.

La tensión emotiva venía gestándose desde el pitido inicial. Las más de 85.000 almas presentes ya se habían adelantado en los festejos apenas cuatro minutos antes, cuando Messi recibió un balón fuera del área y ensayó su primer remate de la noche, controlado por el guardameta beninés Marcel Dandjinou. La escena se repitió en el minuto 23, cuando la Pulga conectó un disparo frente a la portería que rozó el grito sagrado.

Un arranque teñido de lágrimas y símbolos

Las emociones fuertes habían comenzado mucho antes de que rodara el balón. Sobre el césped se desplegó una imponente camiseta gigante con el histórico número 10 en la espalda y un rotundo “Gracias” en el espacio destinado al nombre, recibiendo al ídolo rosarino en medio de una puesta en escena impactante.

Messi ingresó al campo de juego de la mano de sus hijos y no pudo contener las lágrimas al finalizar el himno nacional. Durante las estrofas patrias, el capitán se ubicó estratégicamente entre Agustín Giay —el único titular que no formó parte del plantel campeón en Qatar 2022— y Emiliano Dibu Martínez, uno de los grandes referentes de la vieja guardia. El llanto también conmovió profundamente al seleccionador Lionel Scaloni, quien dirige al combinado nacional desde 2018 y acompañó a la Pulga en la cúspide de su leyenda internacional.

Como muestra de respeto y fraternidad, el capitán de Benín le entregó a Messi una estatuilla conmemorativa y una carta de reconocimiento antes de dar inicio al encuentro. En los saludos protocolarios, el rosarino se abrazó con cada uno de sus compañeros, deteniéndose en un emotivo y prolongado abrazo con Cristian Cuti Romero, quien hereda la responsabilidad de la cinta de capitán.

A sus 39 años, el mejor jugador de la historia pone el broche de oro a más de dos décadas de amor incondicional con la selección absoluta, dejando un legado dorado que incluye la gloria eterna del Mundial de Catar 2022 y las conquistas de las Copas América 2021 y 2024, además de retirarse como el máximo goleador y el futbolista con más presencias de la historia argentina.