Corinthians despide a Fernando Diniz tras una racha negra y al borde del descenso

El entrenador brasileño de 52 años. Fernando Diniz Silva fue destituido de su cargo de entrenador de Corinthians.
El entrenador brasileño de 52 años. Fernando Diniz Silva fue destituido de su cargo de entrenador de Corinthians.

El Corinthians ha dicho basta. El gigante de São Paulo sacudió este miércoles el tablero del fútbol brasileño al anunciar la destitución de Fernando Diniz, un ciclo que naufragó tras seis meses de tensión y una alarmante racha de siete derrotas consecutivas en el campeonato nacional.

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El detonante definitivo fue la dolorosa caída por 2-1 ante el Internacional. Este nuevo traspié deja al Timão instalado en la decimosexta posición de la tabla, rozando peligrosamente los puestos de descenso. La directiva optó por cortar por lo sano antes de que la tragedia deportiva sea irreversible.

Los números de la debacle

Bajo la dirección de Diniz, el conjunto paulista disputó un total de 33 encuentros oficiales entre todas las competiciones, firmando un balance de 13 victorias, 8 empates y 12 caídas. Más allá de la crisis liguera, el saldo en el plano internacional y copero también pesó como una losa: el equipo fue eliminado tanto de la Copa de Brasil como de los cuartos de final de la Copa Libertadores a manos del Estudiantes de La Plata.

A este panorama deportivo se le sumó un clima institucional turbulento, marcado de lleno por la tensa novela en torno a la renovación de su gran estrella, el delantero neerlandés Memphis Depay.

En medio de este escenario de máxima presión, la plana mayor del club dio la cara ante los medios. El directivo Marcelo Paz afirmó en rueda de prensa que es un “momento difícil”, pero matizó que el equipo necesita “una nueva fase” y volver a puntuar urgentemente.

Del cielo a la cruda realidad

El cese en Corinthians supone un nuevo revés en la carrera reciente de un Diniz que tocó la gloria continental levantando la Copa Libertadores en 2023 al frente del Fluminense. Aquella gesta lo catapultó efímeramente al banquillo de la selección brasileña como interino, antes de iniciar un periplo de banquillos que lo llevó sucesivamente por el Cruzeiro, el Vasco da Gama y, finalmente, este frustrado paso por el combinado de São Paulo.

Ahora, la urgencia en el Parque São Jorge es total: encontrar un timonel capaz de enderezar el rumbo de un gigante herido que ve cómo se le agota el margen de error.