Sin embargo, tras su ansiado regreso a las canchas, el zurdo de 28 años se sinceró en comunicación con el Cardinal Deportivo sobre el duro proceso que le tocó atravesar, la ilusión perdida con la selección nacional y la falta de contacto por parte del cuerpo técnico de la Albirroja durante su recuperación.
La emoción por la vuelta y la desazón con la Albirroja
Al ser consultado sobre cómo vivió las previas a su retorno y si le afectó quedar al margen de la consideración para el Mundial, Arzamendia admitió que la alegría de volver se cruza con los sinsabores previos: “Sí, el lunes contento. Ya el domingo, cuando vi mi nombre en la lista de convocados, me emocioné bastante. Al fin terminó la espera que soñaba desde el minuto uno que empecé la recuperación. Y después el tema del Mundial, como que yo ya iba asimilando”.
Sobre cómo fue asimilando el hecho de no ser tenido en cuenta a pesar de su buen rendimiento antes de romperse, el defensor detalló: “Fecha tras fecha de fecha FIFA que iba pasando y no era citado con el nivel que tenía, que estaba demostrando en la parte importante del campeonato, y no era llamado, como que iba asimilando que se me estaba haciendo difícil. Pero igual trataba siempre de mejorar, de estar bien por si me tocaba pelear un lugar y después lastimosamente vino la lesión”.
El respaldo dirigencial y el vacío del cuerpo técnico
Profundizando en el momento previo a su dolencia y sobre si alguien de la selección —incluyendo al seleccionador Gustavo Alfaro— se comunicó con él mientras estaba lesionado, el lateral reveló quiénes sí estuvieron y quiénes mostraron su ausencia: “Estaban jugando los otros chicos también, ya se había formado un grupo con el que se sacaron los resultados. Entonces era ya como que difícil meterme. Pero le peleé hasta lo último. Después vino la lesión, y cuando pasó lo de la lesión me mandaron, digamos, las fuerzas y todas esas cosas el presidente Robert Harrison y Justo Villar. Después, de parte del cuerpo técnico, nada”.
De cara a lo que viene y al proceso físico necesario para volver a su plenitud tras una lesión tan prolongada, el canterano de Cerro Porteño trazó sus objetivos a corto y mediano plazo: “Y ahora cada día me siento cada vez mejor. Seguramente, con los minutos que vaya teniendo iré agarrando nuevamente forma en el sentido futbolístico. Y después ver, lo que sí, quiero terminar bien este año, que no tener más lesiones. Y el año que viene empezar a tope para volver al nivel que demostré cuando me pasó lo de la lesión”.
