Con una plantilla bajo la lupa y el fantasma de una “limpieza” masiva en el horizonte tras un segundo año consecutivo sin títulos grandes, el Madrid se jugaba poco más que el orgullo. El entrenador Álvaro Arbeloa sorprendió con la titularidad del argentino Franco Mastantuono, dejando a un Kylian Mbappé recién recuperado en el bando de suplentes.
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Sangre joven para abrir el camino
El partido inició con el desparpajo de los menos habituales. La primera gran ocasión nació de los pies de Gonzalo García, quien asistió a un Mastantuono que exigió al máximo al portero Aaron Escandell. Sin embargo, sería el propio Gonzalo García quien rompería el cero en el marcador: sobre el cierre de la primera mitad, el canterano aprovechó un error defensivo en la salida del Oviedo, giró con una categoría impropia de su edad en la medialuna y firmó el 1-0 con su quinto tanto de la temporada.

En el complemento, el Bernabéu disfrutó de ráfagas de la “fantasía” marca de la casa. Una combinación de tacones entre Vinícius Júnior y Brahim Díaz dejó solo a Álvaro Carreras, pero el guardameta Escandell volvió a vestirse de héroe para evitar el segundo. El Oviedo, por su parte, perdonó la vida al Madrid cuando Nacho Vidal cruzó en exceso un remate tras un pase quirúrgico de Pepe Reina.
Aplausos para el canterano, silbidos para Kylian
El momento de mayor tensión de la tarde llegó en el minuto 68. El cartel luminoso anunció el cambio: salía el goleador Gonzalo García bajo una ovación cerrada y entraba Kylian Mbappé. Pero el recibimiento para el francés fue gélido y hostil.
Tras 20 días de baja por lesión, la afición blanca no perdonó al “10″. Los silbidos ensordecedores castigaron no su falta de fútbol, sino su compromiso; el madridismo no olvida las imágenes de sus viajes personales durante su proceso de recuperación. Fue un mensaje directo al corazón del proyecto galáctico: en el Madrid, el escudo está por encima del nombre.
Bellingham pone el cierre a una liga sentenciada
Poco después de que un intermitente Mastantuono abandonara el campo, apareció la jerarquía de Jude Bellingham. En el minuto 80, el inglés se inventó una jugada individual, dejó en el camino a dos defensores y, de zurda, sentenció el 2-0 final. Al igual que Gonzalo, Jude alcanzó su quinta anotación del curso.

Con este resultado, Real Madrid suma 80 puntos, recortando ligeramente la distancia con un Barcelona que, ya con el título en el bolsillo, tropezó ante el Alavés. Sin embargo, el ambiente en el “merengue” es de fin de ciclo. Más allá de los tres puntos, el equipo camina hacia un verano de cambios drásticos donde la continuidad de varios nombres propios —incluido el de Mbappé— genera hoy más dudas que certezas.
