“El juego de la segunda parte me mete más dudas. Eso es bueno, es una duda positiva”, reconoció el técnico italiano en rueda de prensa tras el último amistoso previo al viaje a Estados Unidos.
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El “Scratch” se marchó al descanso con una ventaja de 2-1 tras unos primeros 45 minutos llenos de claroscuros, donde lo único rescatable fue el brillo individual de Vinícius Júnior con un gol y una asistencia. Ante esto, ‘Carletto’ movió el banco en el entretiempo: cambió a nueve jugadores de campo y la respuesta de la segunda unidad fue inmediata. El equipo fluyó mucho mejor y terminó arrollando por completo al combinado centroamericano con los tantos de Rayan, Lucas Paquetá, Igor Thiago y Danilo Santos.

Tirones de oreja tácticos tras una primera mitad endeble
A pesar de los elogios por la contundencia ofensiva del complemento, el estratega de Reggiolo mantuvo los pies sobre la tierra y analizó el rendimiento de sus dirigidos con pinzas. “Mostraron que pueden competir con los otros”, aunque “tenemos que tener en cuenta que el rival también bajó el ritmo” en la segunda mitad, resaltó.
El verdadero foco de preocupación para Ancelotti estuvo en el arranque del partido, donde alineó a la base de su esquema principal con figuras de la talla de Vinícius, Raphinha, Casemiro y Bruno Guimarães. El funcionamiento colectivo en esa etapa no convenció al DT, quien observó que “el equipo no estaba muy compacto”.
“Esto estaba bastante claro y tenemos que mejorar porque la solidez defensiva es muy importante”, aseveró de forma tajante.
Un once en el aire, cambios de sistema y las risas con Neymar
Con la cita mundialista a la vuelta de la esquina, el banco de Brasil entra en una etapa de competencia feroz. Ancelotti dejó claro que su once de gala no está “100 % definido” y que no le temblará el pulso para modificar piezas o incluso alterar el dibujo táctico del equipo si la situación lo requiere. “La certeza es que tenemos un equipo muy fuerte”, expresó con confianza.

El técnico detalló que el planteamiento de la segunda mitad fue diseñado para adueñarse de la posesión, mientras que la apuesta inicial buscaba explotar el contragolpe con futbolistas veloces y especialistas en el uno contra uno. Finalmente, recurriendo a su característico estilo irónico, el italiano tiró de humor para cerrar la conferencia, asegurando que prefiere guardarse sus cartas tácticas porque “quiere crear un poco de suspense” antes del torneo.
“Se acabó el tema Neymar y ahora lo que tenemos que buscar es un buen tema para hablar”, comentó entre risas, bajando la tensión de un vestuario donde nadie tiene el puesto asegurado.

