La Copa del Mundo 2026 deja atrás la fase de grupos y entra en su terreno más hostil: la eliminación directa. Tras 72 partidos cargados de récords, goles y un suspenso que se extendió hasta el último minuto —como se vivió en el frenético cierre entre Argelia y Austria—, el torneo se depura. Catorce selecciones ya han hecho las maletas, mientras que las 32 supervivientes inician este domingo, en Los Ángeles, una ruta donde el margen de error ha desaparecido por completo.
Lea más: El Mundial de la desmesura tritura todos los récords históricos en su fase de grupos
Canadá, ante el reto de jugar lejos de casa
El anfitrión Canadá encara sus primeros dieciseisavos de final en la historia con una mezcla de ilusión y vértigo. Tras lograr su primera clasificación para las eliminatorias mundialistas, el conjunto canadiense afronta un desafío logístico y emocional: es la única de las tres sedes del torneo que no contará con el calor de su público para este cruce. La aventura, que comenzó con el apoyo local, se desplaza ahora a California, con la mirada puesta en un hipotético siguiente paso en Houston si logran sortear el obstáculo sudafricano.

El sueño cumplido de Sudáfrica
Enfrente estará Sudáfrica, una selección que ha logrado derribar una barrera histórica. En sus tres participaciones anteriores, concretamente en 1998, 2002 y 2010, el equipo sudafricano nunca había logrado superar la ronda inicial. Por ello, la presencia de los ‘Bafana Bafana’ en esta instancia ya es considerada un éxito rotundo por su seleccionador, el belga Hugo Broos. Al igual que Canadá, Sudáfrica llega a esta cita como segunda de su grupo, habiendo demostrado una capacidad de resiliencia que pondrá a prueba el esquema canadiense.

Un camino hacia la gloria
Este duelo, programado para las 16:00 hora de Paraguay, no es solo un enfrentamiento por la supervivencia en el torneo; también es una llave hacia el olimpo del fútbol. El ganador de este cruce de dieciseisavos tendrá el privilegio de seguir en competición y enfrentarse en octavos de final al vencedor del duelo entre Países Bajos y Marruecos. Con la historia de ambos países en juego y la presión de un estadio neutral en California, el partido promete ser un choque de estilos y voluntades en el que el miedo a perder podría quedar eclipsado por la ambición de hacer historia en una Copa del Mundo de dimensiones inigualables.

