Tras un rechazo corto de la defensa chilena, la pelota le quedó servida a Alan “Coyote” Rodríguez. Posicionado en tres cuartos de terreno, el lateral izquierdo no lo pensó dos veces y activó un auténtico misil de zurda. El esférico viajó a pura velocidad y se terminó incrustando de manera espectacular en el ángulo superior derecho.
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El arquero Tomás Ahumada voló y llegó a tener un leve contacto con el balón, pero la potencia del remate fue tan devastadora que le dobló las manos para el empate transitorio que encendió la fiesta, que luego se redondeó con los tantos de Hugo Quintana y Fernando Cardozo.
Tras el pitazo final y con la euforia a flor de piel, el gran protagonista de la reacción franjeada dejó sus sensaciones sobre el cierre de una temporada fantástica: “Teníamos que terminar así, hicimos un semestre perfecto digamos, necesitábamos coronar así, por suerte se dio, se dio el gol también que tanto estaba buscando. Hicimos un torneo local perfecto, una Sudamericana también muy buena, muchas cosas por corregir, pero siempre es mejor corregir así, estando arriba”.
Al ser consultado sobre qué se le pasó por la cabeza en el remate de afuera del área que terminó rompiendo el arco rival, el “Coyote” confesó entre risas el secreto detrás de su confianza: “Y la verdad que me dijeron los compañeros que yo tenía buena pegada, que pruebe, que pruebe siempre, me acordé de ello, le pegué y por suerte se dio”.
