Las alarmas se encendieron en la selección de Paraguay a menos de dos meses para el Mundial 2026. Este sábado, Diego Gómez fue reemplazado a causa de una lesión que se originó cuando el futbolista disputó un balón aéreo y, al descender, cargó el peso del cuerpo sobre su rodilla izquierda. Aunque intentó continuar, tras un choque posterior con Destiny Udogie, el oriundo de la compañía de Mburica Reta quedó tendido con síntomas de mucho dolor y se retiró del campo entre lágrimas.
Tras el encuentro disputado en el Tottenham Hotspur Stadium, el entrenador del Brighton & Hove Albion, Fabian Marc Hürzeler fue consultado sobre la situación del paraguayo. Ante la consulta de los periodistas en conferencia de prensa, por conocer la gravedad de la lesión, el técnico de las “gaviotas” respondió. “Todavía no podemos decir nada, así que tenemos que esperar a los próximos días”, declaró el alemán, quien priorizó la cautela antes de emitir un juicio definitivo, trasladando toda la atención a la evaluación clínica que se llevará a cabo a inicios de semana en las instalaciones del club.
La gravedad de la lesión del volante de 23 años todavía es una incógnita que empezará a despejarse este lunes. Según información confirmada desde la APF, el futbolista se someterá a una resonancia magnética a primera hora de la jornada para obtener una imagen clara de su rodilla izquierda. Con los resultados de dicho estudio en mano, los especialistas determinarán si el jugador podrá llegar para disputar el Mundial con la Albirroja o si, en el peor de los casos, enfrentará una baja de larga duración.
