El partido de la tercera jornada de la fase de grupos entre Paraguay y Australia no es un compromiso cualquiera. Para la Albirroja, el duelo llega con una carga dramática de doble presión: la obligación matemática de sellar el boleto a los dieciseisavos de final con el segundo lugar y el desafío histórico de romper un techo que arrastra: ganar dos partidos en una misma edición de la Copa del Mundo.
A pesar de haber firmado páginas memorables en el torneo más importante del planeta, la estadística es fría y expone un patrón persistente. En sus ocho participaciones previas, el combinado guaraní jamás logró superar la barrera de un único triunfo por torneo, incluso en aquellas campañas donde avanzó de ronda y tuteó a los gigantes del fútbol.
Lea más: ¿A qué hora juega Paraguay vs. Australia y dónde ver en vivo?
El seleccionador albirrojo, Gustavo Alfaro, no esquivó el peso histórico que rodea a este compromiso y analizó la complejidad del escenario en conferencia de prensa. “Si le ganamos a Australia será la primera vez que Paraguay gane dos partidos en un Mundial. Nuestro objetivo era llegar con posibilidades a la última fecha y lo hemos conseguido. La Copa del Mundo es muy compleja; miren el caso de Turquía, que parecía estar mejor posicionada y en una semana se quedó sin margen”, señaló el entrenador de la Albirroja.

La maldición del triunfo único: El histórico techo paraguayo
La trayectoria paraguaya en los Mundiales es una historia de resiliencia, pero también de una extraña mesura de cara al gol y a las victorias encadenadas. Desde su debut en 1930, el casillero de partidos ganados por edición se planteó obsesivamente en el número uno.
En la era inicial, Uruguay 1930 vio vencer a Bélgica por 1-0, pero la derrota previa ante Estados Unidos sentenció la eliminación. Veinte años después, en Brasil 1950, la Albirroja se despidió sin ganar, mientras que en Suecia 1958, pese a un vibrante 3-2 sobre Escocia, los demás resultados la dejaron fuera de competencia.

La regularidad regresó en México 1986, donde se clasificó a octavos tras vencer a Irak por 1-0 y empatar con el local y Bélgica, antes de que Inglaterra pusiera el freno con un 3-0. En Francia 1998, tras resistir ante España y Bulgaria, se dio el recordado zarpazo ante Nigeria por 3-1, quedando fuera en la prórroga ante el futuro campeón francés con el célebre Gol de Oro.
Ya en el nuevo milenio, Corea-Japón 2002 dejó como único festejo el 3-1 ante Eslovenia, y en Alemania 2006 se le ganó a Trinidad y Tobago por 2-0 cuando el equipo ya no tenía opciones de avanzar. Finalmente, en la histórica campaña de Sudáfrica 2010, donde se alcanzaron los cuartos de final por primera vez, la única victoria en tiempo regular fue el 2-0 ante Eslovaquia, avanzando en las fases posteriores por la vía de los penales, ante Japón en los octavos de final, antes de caer ante España.

Por qué el duelo ante los “Socceroos” es un punto de quiebre
Un triunfo ante el conjunto de Oceanía catapultará a Paraguay a la siguiente fase y, en el mismo movimiento, derribará el maleficio estadístico para inaugurar una nueva era en el historial mundialista del país. La Albirroja tiene la pizarra lista y la historia esperando que la garra guaraní reclame, de una vez por todas, su derecho a quebrar un récord que se mantiene intacto por casi cien años.

