La Selección Paraguaya vive horas de pura adrenalina y emoción. Tras sellar una clasificación agónica y festejada a los dieciseisavos de final, el plantel ya calienta motores para medir fuerzas contra la poderosa Alemania. Sin embargo, antes de rodar la pelota, el que alzó la voz fue el gran líder del vestuario: Gustavo Gómez.
En una conferencia de prensa cargada de emotividad, el capitán albirrojo no esquivó la pregunta sobre el profundo mensaje que instaló en sus redes sociales tras la última clasificación. Lejos de los casetes habituales, Gómez desnudó el sufrimiento del proceso, el impacto de la llegada del nuevo cuerpo técnico y el verdadero significado de vestir la camiseta de la selección.
Al recordar las duras críticas tras los malos resultados del pasado y el peso de enfrentar a las grandes potencias del continente, Gómez reconoció el valor de este desahogo colectivo: “Yo apuntaba obviamente a eso de que si miramos para atrás todo lo que hemos pasado... Porque la verdad que nosotros sufrimos muchísimo en la Copa América. Y todo lo que hemos pasado y conseguir lo que conseguimos, la verdad que es meritorio del grupo. Es difícil conseguir lo que conseguimos enfrentando a rivales súper fuertes como lo es Brasil, Uruguay, Argentina, Ecuador, Colombia. Hemos pasado por situaciones y por muchas presiones, y pudimos superar y mirar dónde llegamos. La verdad que, como grupo, yo estoy muy feliz”.
El “efecto Alfaro” y el legado para la nueva generación
El defensor remarcó el vuelco táctico y anímico que vivió el plantel con el nuevo cuerpo técnico, poniendo el foco en el sentido de pertenencia que deben heredar los juveniles: “Y obviamente que con la llegada del profe cambió muchísimo porque —y lo dije también en el pasado— para mí lo más importante obviamente era clasificar, pero para mí lo más importante era dejar el legado a los más jóvenes de que la camiseta de la selección se defiende independientemente a cualquier resultado; que al país se le defiende independientemente a cualquier resultado; que uno tiene que estar con el país, con su selección en todos los momentos”.
Con la mente puesta en el recambio generacional, el zaguero insistió en que el verdadero triunfo de este proceso fue resistir en los peores momentos para enseñar con el ejemplo: “Yo creo que eso es un logro que hemos conseguido, por eso hemos aguantado tanto y valió la pena. Y me refería mucho más a eso de que hemos pasado mucho tiempo sin poder clasificar, pero nosotros no bajamos los brazos. Entonces el legado de eso... Yo creo que la victoria es esa. Los más jóvenes tienen —obviamente ya depende de cada uno si quiere aprender— que si pasa eso, independientemente de cualquier cosa, ellos tienen que estar para la selección. Entonces yo dije eso y obviamente también pensando un poquito en lo que es el futuro”.
La identidad paraguaya: Resiliencia y la promesa ante Alemania
El futbolista de Palmeiras analizó las bases que debe sostener el fútbol local para consolidar esta evolución y lograr que el jugador paraguayo vuelva a cotizarse en las ligas de élite: “Yo creo que como base se tiene que mantener esto de ese pensamiento, de la mentalidad de poder después de cada partido intentar crecer siempre. Porque como base hay que mantener la de la competencia: de dejar todo en cada partido, en cada entrenamiento, de ser profesionales y ir elevando el nivel de nuestro fútbol, elevando el nivel de los jugadores; de poder ganar esa confianza en el mundo, el jugador paraguayo ganar esa confianza para poder llegar y crecer para el próximo mundial, también ya tener a muchos jugadores que nosotros que podamos ver en los equipos más grandes del mundo. Creo que para nosotros o para Paraguay siempre fue más difícil todo”.
Finalmente, el oriundo de San Juan Bautista conectó el ADN luchador del país con el choque ante los europeos, sellando un compromiso innegociable de cara al partido de mañana: “Esa es la realidad, no solamente en el fútbol, eso es una realidad que tenemos que aceptar, pero sí tenemos la capacidad de poder reponernos. Nos hemos caído muchas veces, pero siempre nos levantamos más fuertes y yo creo que es eso. Y también tenemos ese desafío de mañana que el fútbol nos regaló. Yo estoy súper feliz, emocionado por estar cada minuto en este mundial y que el fútbol creo que nos ha premiado por todo el esfuerzo que hemos hecho para poder tener un partido como mañana. Y estoy seguro de que... no por nuestro resultado, pero estoy seguro y como grupo nosotros prometemos de que vamos a dejar todo cada minuto y en cada pelota”.

