La expectativa es total y el país se paraliza. La Selección Paraguaya está a las puertas de un partido consagratorio en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo, y el rival de mañana no es otro que la siempre poderosa Alemania. En la antesala de este cruce crucial, el gran líder del vestuario, Gustavo Gómez, compareció ante los medios con la templanza y el orgullo que lo caracterizan.
Lea más: Paraguay desafía a Alemania con la ilusión de seguir haciendo historia en el Mundial
El zaguero guaraní analizó el duro camino recorrido para llegar a esta cita ecuménica y dejó en claro que el plantel asume este compromiso con la máxima seriedad, pero también con la felicidad de quien cumple un sueño de la infancia. “Para nosotros es un gran desafío. Obviamente yo, particularmente, estoy disfrutando del día a día, minuto a minuto todo, porque estar en un mundial es un privilegio, es un sueño; pocos jugadores consiguen eso”.
La identidad recuperada y un mensaje al pueblo paraguayo
Con los pies sobre la tierra, el zaguero recordó los momentos difíciles que superó el plantel y valoró la oportunidad de medir fuerzas contra una potencia europea: “Y más todavía mirando dos años atrás de dónde nosotros estábamos y todo lo que se consiguió como grupo... Yo creo que es algo muy bueno. Conseguimos la clasificación, el grupo está muy feliz por eso. El fútbol nos da una oportunidad para poder enfrentar a una selección fuerte, un desafío, la verdad que súper grande para nosotros, para los más jóvenes también”.

A la hora de dirigirse a los hinchas que alientan desde cada rincón de Paraguay, el capitán fue sincero sobre lo que se puede esperar en el terreno de juego, priorizando la entrega sobre cualquier marcador: “Y nada, lo que yo le digo a la gente de Paraguay, al pueblo paraguayo, es que —yo antes de venir acá también [lo pensé]— es difícil en el fútbol prometer resultados. Pero sí creo que en los tres partidos, independientemente de los resultados, nosotros creo que hemos demostrado que la base de nuestro equipo es competir, dejar todo en cada pelota, en cada partido”.
Lea más: Gustavo Gómez: “Para Paraguay siempre fue más difícil todo”
Respecto a la planificación táctica de cara al trascendental duelo de mañana, Gómez remarcó que la garra ya es una marca registrada y que ahora toca ajustar los últimos conceptos con el entrenador: “Y creo que mañana no va a ser diferente, eso la verdad que ya tenemos como como base, como como identidad. Y seguramente el profe nos va a orientar un poquito para definir los detalles del partido de mañana, y tratar de hacer un gran partido. Y ojalá que podamos conseguir un resultado positivo”.

Un partido de “detalles” donde no se puede parpadear
Haciendo un paralelismo con el planteo que propuso Ecuador ante el mismo rival, el futbolista de Palmeiras diferenció los escenarios y analizó las claves de este nuevo contexto de eliminación directa: “Sí, yo creo que Ecuador ha hecho un muy buen partido. Obviamente tenía la necesidad de ir a buscar, de presionar, porque necesitaba ganar el partido para clasificar”.
Finalmente, el referente albirrojo resumió cuál será la estrategia mental y física del equipo para golpear en los momentos justos y sellar el pase a la siguiente ronda: “Yo creo que ahora el contexto es un poco diferente: «mata-mata». Y como dijo el profe también, va a ser un partido de detalles. Obviamente nosotros, como dije también al principio, como base tenemos que tener la concentración, competir, estar bien parados en todas las líneas, y después aprovechar las oportunidades que tengamos”.

