La aventura de la selección paraguaya en el Mundial de Norteamérica 2026 llegó a su fin en los octavos de final, pero las sensaciones que quedan en el plantel apuntan a un renacer futbolístico. Uno de los puntos más altos del mediocampo guaraní a lo largo del torneo, Matías Galarza, analizó la eliminación ante Francia y envió un emotivo mensaje de agradecimiento a todo el pueblo paraguayo por el apoyo recibido:
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“La verdad que es difícil transmitir el mensaje que el grupo quiera decir, pero yo, en lo personal, muy orgulloso; orgulloso de representar a este grupo, al país. Creo que hace mucho Paraguay no estaba en lo alto, lo demostramos en cada partido. Es difícil poder transmitir lo que sentimos; nos vamos con una sensación amarga, creo que pudimos haber pasado un poquito más, pero bueno... orgulloso”, comenzó diciendo el canterano de Olimpia.

El volante de la Albirroja no se achicó al evaluar el trámite frente al vigente subcampeón del mundo. Galarza desmenuzó la estrategia del partido y remarcó que la paridad fue tal que el combinado europeo tuvo que apelar al juego físico e inteligente para contrarrestar las transiciones paraguayas, cayendo finalmente solo por un detalle: “Francia es el ranking número uno mundial, juega hace dos finales. Obviamente tienen estrellas. Hicieron más de 10 faltas. A ver, Paraguay jugaba duro, pero también ellos jugaron; sabían las capacidades individuales que nosotros teníamos de salir en contra. A ver, cada uno jugó el juego que vino a buscar; nosotros nos planteamos muy bien. Lastimosamente, el fútbol se define en detalles: si no era de penal, como decía, creo que capaz seguíamos en cancha y terminaba diferente. Pero estuvimos siempre en partido y muy orgulloso de mi equipo, del grupo, del staff, del cuerpo técnico; y orgulloso de ser paraguayo, que Paraguay demostró el nivel mundial después de mucho tiempo”.

Finalmente, el mediocampista hizo un balance sobre su rendimiento individual en la máxima cita del fútbol mundial. Con mucha madurez, prefirió dejar de lado los elogios y prefirió retribuir el mérito a toda la comitiva que acompañó el día a día de la delegación en tierras norteamericanas: “No me gusta mucho hablar de lo personal, pero sí, yo siempre trato de aprender todos los días: de mis compañeros, de donde estoy, donde me toque. Se dijeron muchas cosas, obviamente, pero sí, estoy orgulloso del mundial que hice porque todos me ayudaron; todos: utileros, compañeros, cuerpo técnico, psicólogos, coaching, todos. Y creo que todos siempre tenemos algo que aprender en los momentos buenos, en los momentos malos, y yo siempre aprendo y estoy muy orgulloso de seguir con el mundial que hice individualmente”.

