El Sportivo Ameliano atraviesa su momento más dulce en lo que va del Apertura 2026. El equipo de Barrio Virgen del Huerto acumula doce encuentros consecutivos sin conocer la derrota, un registro que equivale a más de una rueda completa puntuando de forma ininterrumpida. Esta marca se convierte en el oxígeno vital para su objetivo principal: asegurar la permanencia en la máxima categoría.
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La solidez del conjunto dirigido por Roberto Nanni transformó lo que inició como una campaña de supervivencia en una realidad de protagonismo. Tras dejar atrás las dudas del comienzo, La “V” azulada demostró una capacidad de resistencia que pocos equipos lograron sostener en el actual calendario paraguayo.
Para entender el mérito de esta racha, hay que mirar hacia atrás. Las únicas tres derrotas del Sportivo Ameliano en todo el torneo se dieron exclusivamente ante los “pesos pesados”: Libertad, Cerro Porteño y Olimpia. De hecho, su última caída se remonta a la octava fecha frente al Decano. Desde ese momento, el equipo hizo un clic futbolístico que lo volvió inexpugnable.

La verdadera prueba de madurez llegó en la etapa de revanchas. Ameliano no solo dejó de perder contra los candidatos al título, sino que logró vencer a Libertad y rescatar empates valiosos ante el “Ciclón” y al campeón Olimpia. Estos resultados confirman que el equipo ya no solo compite, sino que aprendió a herir a quienes antes lo habían superado.
La producción del equipo desde aquella lejana octava jornada es asombrosa, sumando cinco triunfos y siete empates. Con 33 puntos en la bolsa, el elenco que ahora tiene su base en la ciudad de Villeta se asienta en la cuarta posición de la tabla. Este éxito colectivo se apoya en una pieza clave en ofensiva: Elvio de Jesús Vera. El delantero se ubica en el lote de los máximos anotadores del certamen con 9 goles, siendo el brazo ejecutor de una estrategia que prioriza el orden y el juego al ras del césped.

Gran parte del crédito se lo lleva Roberto Nanni. El entrenador argentino, recordado por su etapa como goleador en Cerro Porteño, está transitando un debut auspicioso como entrenador. Con un balance de 8 victorias, 9 empates y apenas 3 derrotas, el estratega logra imprimirle a su equipo un sello de competitividad. Bajo su mando, Ameliano dejó de ser ese rival rocoso, difícil de doblegar y ahora apuesta a un juego vistoso, una de las mejores propuestas colectivas del certamen.
