Recoleta optó por ceder el protagonismo, una postura comprensible considerando el exigente escenario: su visita al Deportivo Cuenca de Ecuador incluía el hándicap de los 2.523 metros de altitud del estadio Alejandro Serrano Aguilar. Como era de esperarse, el dueño de casa asumió el control absoluto del trámite y acorraló en su propia área al elenco “canario”. Sin embargo, pese a sufrir el asedio constante, la visita exhibió una tremenda efectividad, logrando capitalizar en el marcador prácticamente cada ocasión de peligro que generó durante la primera mitad.
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Antes de cumplirse el primer cuarto de hora, el elenco dirigido por Jorge González Frutos logró romper el cero en el marcador con una transición vertical impecable. La jugada nació en la zona defensiva por obra de Matotta y se asoció en el medio con Wilfrido Báez. Este conectó de primera con Facundo Echeguren, quien de inmediato buscó la complicidad por el costado derecho de Allan Wlk. El delantero, saliendo del área para abrir espacios por la banda, divisó la proyección del mediocampista Pedro Ríos; el zurdo, ocupando con oficio el rol de centrodelantero, recibió la asistencia del goleador y depositó el balón al fondo de la red.
Tras encajar el gol, Deportivo Cuenca retomó los hilos del partido y acumuló méritos para sacudir el marcador. La recompensa llegó antes de la media hora de juego mediante una acción que nació con un pelotazo largo de Mateo Maccari. El envío conectó con la trepada por izquierda del lateral Yeltzin Erique, quien desde tres cuartos de cancha lanzó un centro envenenado hacia la posición de Edison Vega. Este llegó a peinar el balón buscando a Jorge Ordóñez, pero en el camino se interpuso el defensor Luis Cardozo; en su afán por cerrar la jugada, desvió el esférico hacia su propio arco, dejando a contrapié a Nelson Ferreira, el movimiento tomó a contrapié al arquero, imposibilitado para reaccionar a tiempo.
Pero el equipo recoletano supo reaccionar y volvió a golpear pasada la media hora. El gol tuvo como gran artífice a Ronal Domínguez, quien recuperó el balón en la mitad de la cancha y combinó con Juan Alexander Franco para limpiar el panorama. Acto seguido, el ex-Tacuary activó la proyección por izquierda de Dairon Mosquera; el lateral sacó un centro rasante en busca de Wlk, que encontró el rechazo corto de Eddie Guevara. Atento a la jugada, el propio Domínguez capturó el rebote tras acompañar el avance y metió un pase atrás para Junior Noguera. Con el ángulo a su favor, el “10″ sacó un zurdazo rasante y colocado junto al palo derecho, firmando un auténtico pase a la red.
Tras el descanso, Recoleta había logrado emparejar el trámite del juego, pero en los primeros minutos de la complementaria encajó el segundo tanto del empate, que llegó llegó tras una presión del dueño de casa, que buscó el arco rival con insistencia hasta que un centro enviado desde la derecha encontró a Ignacio Mosquera, quien bajó el esférico de cabeza a Matías Klimowicz, cuyo primer intento de taco fue bloqueado por Luis Cardozo, pero la pelota nuevamente le quedó al primo de Mateo, para sacar un derechazo rasante que logró desviar con el pie derecho Nelson Ferreira, cuyo rebote cayó justo en la posición de David González, quien terminó rematando y enviando el balón en el fondo del arco.
Con el correr de los minutos, el desgaste físico comenzó a pasarle factura al elenco “canario”, una situación que obligó al entrenador Jorge González a mover el banco de suplentes para refrescar el frente de ataque. Las variantes introducidas aportaron un enorme sacrificio en la faceta sin pelota, convirtiéndose en la primera línea de presión ante un rival que, a pesar de exhibir una clara superioridad física, careció de la lucidez técnica necesaria para resolver con éxito sus avances. En el epílogo del encuentro, Recoleta estuvo a punto de quebrar la paridad con un violento derechazo desde media distancia de Juan Alexander Franco que pasó rozando el ángulo derecho del arco defendido por Facundo Ferrero.
Con el empate consumado, el conjunto “funebrero” mantiene su condición de invicto en esta histórica primera incursión internacional; sin embargo, el sinsabor quedó latente al no haber sabido conservar la ventaja que llegó a ostentar en dos ocasiones, dejando escapar una oportunidad para meterse en puestos de play-offs. Dicha zona de privilegio sigue estando en manos de su rival de turno, que se afianza en el segundo lugar del Grupo D, justo por detrás del líder San Lorenzo de Almagro —donde milita el paraguayo Orlando Gill—, el cual tendrá una dura prueba al visitar esta noche al Santos del mundialista Neymar, que con tres puntos el el último de la clasificación.
