Obligado a abandonar por un pinchazo en la primera manga de la temporada, en Tailandia, el español de 33 años tuvo que conformarse con la cuarta plaza el pasado fin de semana en Brasil.
Aunque ganó la carrera sprint en Goiania y terminó segundo en Buriram tras haber recibido una sanción, el siete veces campeón de MotoGP tiene dificultades para recuperar sus sensaciones.
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“Sobre la moto, tengo la sensación de tener un estilo de pilotaje muy extraño. No me siento como el año pasado, relajado, cómodo, en armonía con mi cuerpo. Estoy rígido, no estoy relajado, no juego (con la moto). Me pego unos sustos que no acabo de entender”, explicó Márquez en Brasil.
“Estamos intentando ajustar el equilibrio de la moto. Da la impresión de que este año me cuesta un poco más. Así que intentamos entender cómo sacar partido a mi estilo de conducción”, concluyó.
