Mateo Valente, de 18 años, llegó el pasado fin de semana a Italia como líder del campeonato X-F3 –tras el doble triunfo logrado en la fecha apertura de la presente temporada– y tuvo una destacada actuación en el histórico Autódromo Nacional de Monza, durante la FX Racing Weekend.
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El pasado viernes por la mañana formó parte de los entrenamientos y por la tarde, con una temperatura que rondaba los 35 grados, consiguió ser el más rápido de ambos entrenamientos. En su segunda salida registró 1:48,600, un tiempo destacado con su monoplaza de la Eurocup3, desarrollando en recta una velocidad final de 262 km/h.
El sábado se llevó a cabo la qualy, donde logró la “pole position” y disputó su primera carrera, en la que mantuvo el liderazgo durante las primeras seis vueltas, seguido de cerca por Valentino Carofano, quien sufrió la rotura de la rueda trasera derecha de su monoplaza y debió abandonar. Mateo continuó liderando hasta que, en Ascari, mordió de más un piano y rompió un tensor del tren trasero izquierdo de su máquina, quedando fuera de la competencia.

El domingo se corrió la carrera 2, con grilla invertida, lo que hizo que Valentino Carofano saliera desde la “pole” y Valente desde el segundo lugar. Nuestro compatriota tuvo una buena salida y se puso rueda a rueda con Valentino en la primera variante, la primera chicana de Monza, y durante dos vueltas peleó la posición hasta lograr alejarse del segundo puesto por varios segundos, y conseguió una inolvidable victoria para el automovilismo paraguayo.
“Me sentí muy cómodo desde el viernes, en los entrenamientos, y también en la qualy. El desperfecto que tuvimos en la carrera 1 hizo que el equipo tuviera que trabajar toda la noche para dejar el auto en condiciones, y lo lograron. Por suerte hoy cumplí un sueño personal, que era ganar en Monza alguna vez en mi vida. Fue una carrera disputada al inicio y luego solo tuve que llevar el auto a la meta. Si vieron mi emoción, creo que fue un conjunto de cosas lo que hizo que, desde que crucé la meta, no pudiera contener las lagrimas. Quiero agradecer a mi equipo, Scuderia Buell, y a todos los que de alguna manera me alientan desde donde estén. Representar a mi país y hacer flamear la bandera en un podio como Monza, realmente no es de todos los días. Gracias”, expresó Mateo Valente al finalizar la jornada.