Medalla que premió la polivalencia y ambición de la transalpina, una atleta capaz tanto de plantar cara a las africanas, como demuestra la plata que conquistó en los 10.000 metros en los Juegos Olímpicos de París, como de dominar las pruebas de campo a través a nivel continental.
Una Batocletti que supo mantenerse fuera de los numerosos percances que sucedieron a lo largo de toda la final y que acabaron con la descalificación de la española Marta García.
La española se vio implicada en un altercado al paso por los 1.200 metros con la australiana Jessica Hull cuando sacó el brazo para protegerse de una maniobra ortodoxa de la oceánica que acabó empujando a la gran favorita, la etíope Freweyni Hailu, que cayó al suelo.
Un incidente del que no se pudo reponer la etíope, campeona el pasado año en Nanjing, que pese a reincorporarse el grupo se quedó sin fuerzas para el tramo decisivo de la prueba.
Todo lo contrario que Nadia Batocletti que en un final pleno de fuerza e inteligencia se alzó con la victoria por delante de la estadounidense Emily Mackay, plata con 8:58.12 minutos, y la australiana Hull, bronce con un registro de 8:58.18
Menos accidentada fue la final masculina en la que el británico Josh Kerr logró su segundo título de campeón del mundo de los 3.000 tras el logrado hace dos años en Glasgow con una marca de 7:35.56 minutos.
Su mejor registro de la temporada y que permitió a Kerr, vigente subcampeón olímpico de los 1.500, aventajar en catorce centésimas al estadounidense Cole Hocker, plata con 7:35.70, y quince sobre el francés Yann Schrub, bronce con 7:35.71 minutos
El canadiense Christopher Morales-Williams reivindicó su condición como el mejor cuatrocentista en pista cubierta de la actualidad, tras imponerse al estadounidense Khaleb McRae con una espectacular remontada final.
De hecho, al afrontar la última curva pocos hubieran apostado por el triunfo de Morales-Williams que marchaba varios metros por detrás de McRae, pero ni así se rindió el canadiense que, pese a su poco ortodoxa manera de correr, acabó por adelantar al estadounidense.
Unos descomunales metros finales que permitieron a Christopher Morales-Williams colgarse la medalla de oro con un tiempo de 4.76 segundos, nuevo récord de los campeonatos, por delante del estadounidense Khaleb McRae, que tuvo que conformarse con la medalla de plata con una marca de 45.03.
La mejor revancha posible para el canadiense que pese a ser el atleta que más rápido a corrido la distancia en toda la historia, tras firmar unos espectaculares 44.49 segundos en 2024, nunca vio reconocida su marca como récord mundial por un problema con los tacos.
Un récord del mundo que posee oficialmente McRae, tras correr el pasado mes de febrero en 44.52 segundos, tres centésimas más que el "no-récord" del atleta canadiense.
