La maniobra de Van der Poel y Van Aert parecía perfecta con sus ataques en el Kemmelberg, lejos de meta, pero a menos de 2 km de la llegada el pelotón se les echó encima y no salió nada de lo esperado.
"Ha sido una decepción. Las sensaciones eran buenas, pude seguir a Mathieu la última vez que subimos al Kemmel. Pensé que teníamos buenas posibilidades de mantenernos por delante. Pero al final no salió como esperábamos", explicó el tercer clasificado en la reciente Milán San Remo.
Van Aert explicó que "la colaboración con van der Poel fue buena, pero él tuvo la ventaja de que Philipsen seguía detrás, lo que le permitió correr de forma un poco más defensiva al final. Eso me perjudicó y marcó la diferencia".
Al menos, Van Aert demostró un buen estado de forma para las próximas carreras, con el Tour de Flandes y la París-Roubaix, pero antes correrá A Través de Flandes el miércoles.
