El resultado acumulado de las casas de cambio había cerrado en terreno negativo durante siete de los últimos nueve años. Entre los ejercicios más adversos se destaca 2016, cuando se registró una pérdida de G. 5.512 millones, y 2020, con un saldo negativo de G. 3.119 millones, en un contexto de fuertes restricciones globales derivadas de la pandemia. En 2022 y 2023, las pérdidas ascendieron a G. 839 millones y G. 698 millones, respectivamente, reflejando dificultades del mercado cambiario en un entorno de bajo dinamismo del comercio exterior y ajustes en la demanda de divisas.
Sin embargo, a partir de 2024, los resultados comenzaron a mostrar señales de mejora. Ese año, el sector cerró con un saldo positivo de G. 535 millones, y en 2025 la tendencia se consolidó con un crecimiento exponencial. El incremento hasta más de G. 6.100 millones representa una variación de más del 1.000% frente al año previo, lo que marca un punto de inflexión en la rentabilidad de las casas de cambio.
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Además, las estadísticas del BCP sobre el Resultado del Ejercicio muestran que, en la última década, el mejor desempeño se había observado en 2019, con un resultado del ejercicio de G. 83.305 millones. A partir de ese año, los resultados mostraron una marcada volatilidad, con caídas pronunciadas en 2020 y 2021 producto del impacto de la crisis sanitaria, que redujo la demanda de divisas y afectó la actividad económica en general. Desde entonces, la rentabilidad del sistema ha mostrado una tendencia de recuperación, aunque sin alcanzar los niveles previos a la crisis sanitaria, tal como se puede observar en la infografía.
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Los datos oficiales permiten concluir que 2025 marca un punto de inflexión para las casas de cambio, con el mejor resultado acumulado en al menos una década. El sector deja atrás varios años de balances negativos y se posiciona como uno de los segmentos más recuperados dentro del sistema financiero. Si las condiciones macroeconómicas se mantienen estables y el flujo comercial continúa en expansión, las perspectivas para el cierre del año son positivas. No obstante, el desafío para el sector será sostener estos niveles de rentabilidad en un contexto donde la competencia, la digitalización y la regulación seguirán redefiniendo el negocio cambiario en Paraguay.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones .
