La Cámara de Diputados otorgó media sanción al proyecto de ley de reforma del Sistema de Jubilaciones y Pensiones del Sector Público, o caja fiscal, con una serie de modificaciones.
En el caso del Magisterio Nacional, los cambios introducidos alteran de manera sustancial la propuesta original del Gobierno.
Los cambios para el sector docente
En el proyecto original del Poder Ejecutivo, se proponía fijar una edad mínima de 57 años, con un requisito de 25 años de aporte, y una tasa de sustitución que iba del 78% al 100%, calculada sobre el promedio salarial de los últimos cinco años.
Con las modificaciones aprobadas por Diputados, se introduce un esquema diferenciado. Por un lado, se mantiene la edad mínima de 57 años para la jubilación ordinaria, con 25 años de aporte, y una tasa de sustitución que oscila entre el 70% y el 85%, también calculada sobre el promedio de los últimos cinco años.
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Además, se incorpora la figura de la jubilación extraordinaria, que permitirá el retiro a partir de los 55 años, pero con una exigencia mayor de 30 años de aporte y una tasa de reemplazo del 70%, calculada sobre el promedio salarial de los últimos diez años.
Cabe recordar que, según la ley vigente, los docentes no tienen una edad mínima para acceder a la jubilación, un factor que, según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF),constituye uno de los principales factores de insostenibilidad del sistema, que arrastra un déficit de unos US$ 380 millones.
En este contexto, en el proyecto aprobado por los Diputados se contempla un aporte del 16% para el sector superavitario y del 19% para sectores deficitarios desde la promulgación de la ley, más el aporte del Estado del 1% al 5% de aplicación gradual a partir del siguiente ejercicio fiscal al de su promulgación
“Traición” del parlamento
Tras darse a conocer el resultado de la votación en la Cámara Baja, representantes de la Intersindical de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación del Paraguay manifestaron su repudio por la decisión de aprobar un proyecto que “fue llevado a las apuradas y sin una base técnica” como los cálculos actuariales.

Gabriel Espínola, de la OTEP-A (Organización de Trabajadores de la Educación del Paraguay), tomó la palabra en el escenario móvil de la Plaza de Armas. En su discurso dirigido a los docentes, Espínola calificó a los parlamentarios que aprobaron la reforma como “traidores a la seguridad social”. Argumentó que la aprobación busca encubrir “el despojo y el robo que ha ocurrido en la caja fiscal” a lo largo de las últimas décadas.
Calificó como “un mazazo” el visto bueno por parte de la Cámara Baja, y de manera irónica, planteó que solo faltó un artículo que especifique que “se provea del cajón mortuorio a los docentes con su jubilación”.
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En otro punto, el gremialista docente apuntó directamente al Partido Colorado como responsable de la situación que estaban pasando. En este sentido, varios referentes instaron a sus colegas a ejercer un “voto castigo” en futuras elecciones.
Huelga general a partir del 23
Tras esa parte del discurso, y en compañía de representantes de la Intersindical, el dirigente de la OTEP-A anunció oficialmente una huelga nacional para el 23 de febrero.

“Con esto, el próximo 23 de febrero será un día de lucha nacional de los docentes, para su dignidad. Y nos volveremos a encontrar, vamos a estar alerta, a ver qué hacen los senadores. Pero la decisión del 23 es inapelable a no ser que tengamos una modificación en el Senado antes de esa fecha. Una modificación favorable”, culminó Espinola.
