Desde el sector avícola manifiestan que la gripe aviar detectada en la Argentina llega en medio del aumento del contrabando proveniente de dicho país, así como de Brasil.
Al respecto, nuestro diario consultó con la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) La encargada del Despacho General de Regularización de Alimentos y Productos Afines de la institución, Claudia López, explicó que Dinavisa tiene competencia regulatoria sobre los productos avícolas procesados y envasados.
Según lo señalado, los requisitos para la comercialización legal de los alimentos por parte de una empresa que elabora, fracciona o importa, debe contar con un Registro de Establecimiento (RE), que certifica que sus instalaciones y procesos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias vigentes, como las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), establecidas en el Reglamento Técnico Mercosur N° 80/96.
El certificado de sanidad
Señaló que antes de la comercialización de los productos, se debe obtener un Registro Sanitario de Producto Alimenticio (RSPA), que es la autorización sanitaria que certifica que el producto cumple con los reglamentos y normativas técnicas establecidas para el producto.
Los números del RE y el RSPA deben estar declarados en la etiqueta del producto, amplió López. Sin estos datos, el producto no puede ser vendido ni distribuido en el mercado nacional, agregó.

Además, detalló que cada producto debe contener la información obligatoria en el etiquetado declarado ante el ente estatal y disponible para el consumidor. Estos deben establecer en su rotulado nutricional los siguientes puntos:
- Nombre del producto (denominación de venta).
- Lista de ingredientes en orden decreciente de cantidad.
- Contenido neto del producto (peso/volumen).
- Condiciones de conservación cuando corresponda.
- Fecha de vencimiento y lote de producción.
- País de origen y nombre o razón social del fabricante/importador según corresponda.
“Una diferencia visible”
La técnica de Dinavisa también señaló que la reglamentación vigente prohíbe la comercialización de productos sin registros sanitarios vigentes, por lo que la diferencia visible que permite al consumidor o a los inspectores distinguir un producto legal de uno irregular es principalmente la ausencia del RE y del RSPA en el etiquetado.
“La ausencia de los registros sanitarios es un indicador directo de ilegalidad en productos procesados y envasados. Un producto legal debe cumplir con toda la información obligatoria del etiquetado”, destacó.
Brasil, el gran proveedor
En ese aspecto, desde el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) detallaron que Paraguay solo adquiere productos avícolas procesados que no ingresan al país como carne fresca o in natura (sin procesar) de Argentina, Brasil -su principal proveedor- y Estados Unidos.
Entre los alimentos que importa el país del mercado brasileño se encuentran los huevos de codorniz, pavo, salchichas, harina de vísceras con hueso, pato, jamón cocido, chorizos, pate de pollo y despojo aviar.
Mientras que, de los mercados argentino y estadounidense, compramos productos procesados molidos, condimentados y rebozados.
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Solo alimentos procesados
Por su parte, Nathalia Diaz de Vivar, del Senacsa, manifestó que en los registros del ente sanitario no hay antecedentes de importación de productos avícolas en estado natural.
En ese sentido, indicó que la carne de pollo y huevos que se están comercializando en los puntos de ventas sin identificación y sin documentación de respaldo sanitario se trata entonces de productos ilegales.
Precisó que el comprador debe exigir el origen del producto y que todo tipo de alimentos procesados debería proceder de países y plantas frigoríficas habilitadas por el ente oficial.
